viernes, 6 de diciembre de 2013

UN RELATO ONÍRICO

Horas más tarde, a la salida de la escuela donde Alberto se desempeñaba como profesor de 
lengua,se dirigió a un bar dispueto a escribir; sacó sus anotaciones de la mañana tomadas
de un sueño, que seguramente tuvo antes de despertar, las releyó con cuidado, se sentía
inspirado y despacito fue componiendo lo siguiente: era ya el crepúsculo, las sombras de
la noche pronto lo cubrirían todo, había parado de llover entonces, Benicio pudo avanzar por
el camino; mientras se deslizaba por la suave pendiente, sus narinas ávidas y con deleite
aspiraban el penetrante olor a jazmín que se desprendía de los jardines vecinos, pero
enseguida una mueca de asco se dibujó en su rostro, pues recordó que cierta vez siendo
un niño pequeño masticó y tragó pétalos de jazmín, eran tan atrayentes, tan suavemente
aterciopelados...... pero ¡qué fastidio! cuando más tarde se sintió mal y tuvo que ser
atendido de urgencia; su madre preocupada no sabía si retarlo o consolarlo, lo estrechaba
contra sí repitiendo una y otras vez :"pero mi niño tonto, ¿cómo pudiste, qué te pasó?" si
casi te intoxicas con los jazmines, ellos no son comestibles, son tan sólo flores vistosas
y nada más ¿entendes ahora?".
Avanzando en la noche, acompañando por el canto de los grillos y las luciérnagas titilando
aquí y allá, Benicio pensaba en el búho, que posado en la rama del árbol, extático lo
esperaba al final del camino; casi parecía una momia por lo imperturbable de su expresión
, sin embargo sus grandes ojos de dulce mirar, lo seguían en sus más mínimos movimientos,
él lo contemplaba siempre cual un enamorado, pero esa noche superponiéndose con la
lechuza, veía a su madre trayéndole helados, asomada a la ventana lo miraba embelesada:
"Benicio veni , toma te traje helado" y de repente un desparramo de carcajadas replicándose
cual un eco, ¡"basta ya Benicio, deja de hacer morisquetas! me haces desternillar de risa,
no doy más", y otra vez el silencio de la noche, los ojos redondos del búho y la tierna mirada
de su madre; Benicio aturdido ya no sabía quien es quien, y tuvo una idea loca: la lechuza
su madre, su madre la lechuza, ¿serán lo mismo?, ambas lo quisieron, lo quieren, las miraba
como en éxtasis, pero temeroso. De pronto una música ligera, acompasada que le llegaba de
lejos le hizo recordar el concierto de esa noche, entonces apuró la marcha; al entrar al salón
del club,vio al negro con sus ropas chillonas y extravagantes que se movía a compás y sensual entonaba la canción de siempre, Benicio avanzó hacia el fondo de la sala, donde lo
aguardaba el piano con la tapa levantada, todavía confuso no veía las partituras, sólo eran
sus dedos alocados que desprendían notas y más notas, totalmente fuera de pentagrama,
todo su cuerpo vibraba al unísono, cuando terminó de tocar el negro lo aplaudió eufórico,
¡"qué buena improvisación, bravo!, así se toca el jazz me hiciste bailar como loco, ahora
volvamos a los lentos, así yo también me puedo lucir cantando, pero... ¡muy bien muchacho!,
bravo!"; Benicio lo miraba como ido sin entender demasiado, sólo pensaba como
emprendería el camino de regreso, con los cuatro ojos acechando en la noche.












































 LECTURA SURREALISTA
Cierto atardecer de otoño, luego de un día espléndido, comenzó a llover copiosamente, Zulma  mirando por la ventana los campos y caminos anegados pensaba: no, él ya no vendrá, no se puede transitar es realmente peligroso.
 Aburrida y resignada, se dirigió a la amplia biblioteca de su casa, con el objetivo de buscar una lectura interesante, un cuento corto que la saque de la monotonía interior que la embargaba; comenzó a hojearlo distraída deteniéndose varias veces, no se podía concentrar, sin embargo notó que el cuento carecía de título y con una rara sugerencia por parte del autor: que cada lector , de acuerdo a su interpretación lo titulara a su antojo; ¡qué extraño! pensó, esto me gusta, debe ser de misterio y ¡vaya si lo era!; ansiosa quiso saltear el primer capítulo e ir directamente al argumento, pero de pronto hubo algo que le llamó la atención: la rareza de la presentación, pues no consistía en la habitual escritura; sólo se veían rayas que se entrecruzaban, círculos que se abrían y cerraban cual un laberinto por el cual era difícil avanzar; pequeñas cruces aglomeradas constituían distintas figuras: romboidales, hexagonales, ovoides, canutos  que semejaban pirámides, etc.
 Zulma perpleja miraba el texto tratando de interpretarlo, una mirada rápida le sugería una labor preparada para bordar pero seguramente, debía abarcarlo en su  conjunto y al mismo tiempo estudiar sus detalles, para dilucidar su significado.
Se preguntaba: ¿ qué habrá querido decir el autor?..... quizás, las rayas que se entrecruzan signifiquen  caminos o destinos que con las vueltas de la vida, a veces contactan y otras no; los círculos: encuentros y desencuentros complejos y ¿las cruces, son acaso los monumentos a los muertos?, podría ser; se puso a contarlos, eran tantos que le fue imposible arribar al número exacto.
 Por su mente desfilaron las minorías y los marginados, la desigualdad social y el absurdo de las codicias de los hombres, con sus guerras sucias.
Ya era noche cerrada y Zulma se sentía agotada por el esfuerzo; muy perturbada y casi con congoja cerró el libro, ¿cómo lo titularía?, quizás:  “Muertes Sin Sentido”.            

jueves, 5 de diciembre de 2013

UN RECUERDO ENVOLVENTE

Eloísa con la mirada perdida, despatarrada en el amplio sofá ubicado en el ángulo de la habitación, así se interrogaba: ¿porqué ese recuerdo en especial si son tantos los que perturban mi memoria? ; era la hora del crepúsculo, de modo que reinaba una semipenumbra, el desorden habitual le importaba apenas; cada tanto se removía inquieta y escudriñaba por los amplios ventanales como buscando, o esperando ansiosa que se aproximara aquella silueta tan querida, pero no, tan solo veía las hojas de los árboles abanicados por el viento, ramas que cual juncos se doblegaban a compás, algunas casas dispersas y un camino desierto de difícil acceso; hacía un mes que habitaba esa cabaña alejada del mundanal ruido. Volvió a sumergirse en los viejos aconteceres, se veía a sí misma caminando por la playa de ese pequeño pueblo de pescadores, con los pies chapoteando en el agua, salpicada por las tibias burbujas que se resolvían en la orilla, iban de la mano,  él entonando canciones de amor, ella reía feliz, cada tanto se entretenían en un abrazo y beso apasionados, el día declinaba ya, las barcazas de los pescadores se acercaban a las orillas, ¡cuántas veces cocinó para él ese pescado fresco, casi inodoro, mientras por la ventanita de la cocina, observaba la puesta del sol, era algo que la extasiaba ver como esa bola de fuego, finalmente se resolvía en franjas rojas y naranjas allá lejos en el horizonte, parecía que la tierra se lo tragaba, mientras despacito, la luna hacía su aparición, y alguna que otra estrella titilaba pícara. A veces en las noches cálidas se acercaban a la playa, siempre queriéndose, proyectando el futuro, si la lluvia arreciaba, cada uno se zambullía en su lectura favorita o compartían algún juego de naipes, también disfrutaban de la música afro brasileña propia del lugar;  recordó la vez que compraron un CD, y se lo olvidaron en el negocio, cuando volvieron a los meses a preguntar , el dueño lo recordó perfectamente, ¡no lo podían creer!. Fue en el verano del 82 que Eloísa había querido ir a Buzios, ese rincón verde de paz con sus callecitas coloniales , sus casitas bajas de corte lusitano, que parecían salidas de un cuento de hadas , y sus tranquilas aguas con  barquitos anclados en  las orillas. Allí lo conoció a Ricardo, pensó que ese amor sería para siempre, pero transcurrido un tiempo, otra vez el hastío y la nada, sin embargo añoranzas de por medio, sigue esperanzada no sabe bien porqué, mientras en su retina, se reflejan los barquitos del muelle, siempre disponibles, como esperando…..; un llanto quedo se deslizó por su rostro. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

LA NOVENA


Un artista, un músico apasionado, es frecuentemente visitado por geniales duendecillos que lo inspiran, que juegan con su fantasía, lo atrapan y someten, su corazón desborda, su mente fascinada está llena de compases, de notas danzarinas, sus dedos pulsan las teclas del piano y febriles escriben, no pueden parar; se destaca su melena imponente, su mirada penetrante, adusta, que parece mirar más allá, es su mundo interno que bulle, lo sobresalta y que él plasma en el papel, le llegan sonidos con un escuchar sordo, su genio trabaja en las tinieblas, no puede oír lo que compone, se exaspera, sus dedos golpean las teclas tanto como su furia, pero no, de repente se torna melancólico o romántico, así el piano irrumpe en fuertes como martillos, con mucho acento, acordes poderosos, rápidos y penetrantes, luego es la calma donde se entremezclan las nostalgias, el romanticismo, el puro lirismo; es temperamental, es apasionado y es murmullo. El exterior le es cada vez más ajeno, pero aunque a veces se enoja y sufre por ello, no se pierde, tiene el sostén de una trama infinita de música, una gran orquesta, con cuyos instrumentos conversa, dialoga, y les hace ejecutar conciertos , sinfonías, sonatas, variaciones múltiples.
Corría el año 1823, cuando unas notas traviesas le dicen: "hagamos una sinfonía coral, invitemos a los instrumentos humanos a participar en nuestra fiesta y junto con ellos, los timbales, las maderas, las cuerdas enloquecerán de júbilo"; y cuatro movimientos como danzas mágicas comenzaron a gestarse en el otoño de ese año. El re divertido le dijo por lo bajo al sol, al la y al mi: "marchemos juntos, suavecito, casi sin pisar, pianísimo" y tiempo después: "más rápido, más fuerte, pero mucho más, atronemos: pin, pam, pum, con rayos y relámpagos, como una solapada tormenta que va en crescendo, ahora somos una tempestad bravía, sonora, que arrasa, golpea" y un conglomerado de notas revoltosas atropelladas y desafiantes, enloquecidas se precipitan por escalas y arpegios, se arremolinan, se desmayan hasta diluirse altivas, con espectacular estruendo; así nació el Primer Movimiento.
Momentos después cuando el Segundo Movimiento, las notas con un dulce despertar, se desperezan, se saludan con arrumacos, con alegres trinos, forman ramilletes de flores y las azules campanillas tintinean, las coquetas margaritas cantan al amor: que sí, que no; es la tarde en la campiña, con un cielo celeste y  plateado y un sol desparramado; algunas notas se agitan en los húmedos pastos al compás de suave brisa; otras alegremente se dispersan y salpican en anchos sembradíos, y aún otras, más vivaces y pícaras, canturrean por los caminitos que se angostan en la lejanía, sombreados por agudos y redondos follajes; "cantemos a la naturaleza" dicen al unísono: "la, mi, do, fa, cantemos a la campiña en su quieto y vital esplendor: la, la, si, mi".
Ya en el Tercer Movimiento: las notas se han aquietado, la paz de la campiña las subyuga y las transporta a los cielos, se vuelven solemnes, se florean con los contrabajos y las maderas,"cantemos loas a la creación, hagamos como los ángeles que baten sus alas suaves, lentas, de bienhechora protección, hagamos un adagio cantabile con acento armonioso, que la paz de los cielos ilumine, que sirva de guía, que resplandezca en la tierra".
De pronto es el Cuarto Movimiento que ya palpita: "do, re, mi, fa, sol la", dice el si encantado: " ¡escuchen, escuchen!, son nuestros invitados: las voces humanas que se ensamblan con la de los instrumentos, ¡hurra, aleluya! por fin todos juntos, pero son ellas en especial, bajas, agudas, semitonales, las que imponen el toque casi místico, jubiloso". Y estalla la alegría como doradas estrellas, todo se transforma; el gran músico con su batuta magistral no oye, pero escucha su interior y se agita, se contorsiona y transmite prestísimo su belleza. ¡ Que magia tiene esta música que transporta, sublima y redime!; es el poder de la mente abierta y creativa. Las notas vibran, se estremecen; "la, fa, re, mi, sol, dimos vida a la sinfonía coral, ya quedó registrada en el tiempo infinito, ya traspasó los siglos".
Momentos después, cuando la gran ovación iba cediendo, las notas emocionadas y casi en un susurro, se decían unas a otras: "¡qué maravilla, lo hemos logrado,sí!"; con Beethoven de por medio, acaba de nacer para el mundo, la novena sinfonía.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

viernes, 27 de septiembre de 2013


TARTA DE CIRUELAS

Cierta mañana apenas despierto, se miró en el espejo y se vio algo demacrado, al principio no le dio importancia, pero con el correr de las horas comenzó a preocuparse; sentía la boca pastosa, un sabor dulzón como de ciruelas secas, se meneaba entre sus mejillas, la lengua y los dientes,¡qué extraño! se dijo, no recuerdo haberla comido, ni siquiera haberla olfateado, sin embargo algo me pasa con esa fruta carnosa; bueno mejor me visto, me preparo el desayuno y a mis quehaceres habituales; pero he aquí que la ciruela lo persigue, si hasta le parece verla deslizarse furtiva en su boca; volvió nuevamente al baño, abrió la canilla de agua caliente con la intención de afeitarse, y mientras, abriendo la boca de par en par y moviendo la mandíbula a izquierda y derecha, el espejo le devolvía una imagen díscola, sintió espanto, ya no supo si era él o la ciruela o muchas. Es cierto que le encantaban, es cierto que las había deseado pero no había comido ninguna.
Su noche había sido una lucha entre él y el sueño, la madrugada lo encontró despierto, pero su día, ese día parecía una inquietante tarta de ciruelas secas, Juan siguió pegado al espejo observándose, haciendo morisquetas, mientras en la cocina, la pava silbaba alegremente.




viernes, 13 de septiembre de 2013

 

HISTORIAS DE OFICINA

                                                                                                             De cuentos infantiles para
                                                                                                                            Rusbella

En  un estudio jurídico de la calle Zapiola al 2ooo, cierto día ocurrió lo siguiente:el perchero,  apostado contra la pared se expresó así: "yo soy el más importante aquí", y dándose ínfulas empezó a sacudirse como para hacer notar su presencia, "¿pero porqué"? le preguntó el paragüero, "claro, sin mi ¿ cómo harían todos con sus abrigos, si lo primero que hacen es buscarme y cuando me ven, ¡ah qué alivio!"; "no", dijo el tacho de los paraguas, "sin mi en los días de lluvia esto sería un cúmulo de charcos,¿ por dónde pasaría la gente?, algún distraído hasta podría resbalarse"; enseguida la cafetera se movió con un ruido ensordecedor: "¿y qué dicen de mi?, si me usan para despabilarse, aquí llegan algunos medio dormidos y lo primero que hacen es acordarse de mi, y el lugar se llena de aroma, no hay nada más delicioso que un café , cortado o capuchino ya sea con canela o cacao"; "¿y qué dicen de mi"?, se afanó el escritorio,"si cuando llegan , en primera instancia, buscan donde apoyar sus cosas y para eso estoy yo, amén de otros quehaceres"; "y yo, sillón giratorio, soy el elemento más cómodo aquí, casi imprescindible para el jefe, a mi me encanta cuando él se sienta, si se recuesta, siento como cosquillas en los goznes de mis patas"; "y yo" dijo el fichero, "sin mi no pueden hacer nada, soy el guarda memoria, llevo el registro de todo, por mis líneas horizontales circula el pasado, el presente y hasta el futuro"; "dejen de pelear y discutir de una vez, no ven que que cada uno desde lo suyo es importante, hasta yo, que cuando quieren descansar la mirada y perderse en lontananza, es mi paisaje verde y oro  el que con total beneplácito se presta", éso, dijo el cuadro que colgaba en la pared; los ojos de todos los moradores de la oficina se dirigieron hacia él, y el silencio fue total, por fin se restableció la calma.   

domingo, 7 de julio de 2013

 

 REFLEXIONES DE UN PEZ

                                                                                                                       Para Rusbella

¿Yo un pescado?, ¡qué ocurrencia!, sin embargo puede ser, pues muchas veces nado a la deriva sin mirar ni ver; prefiero ser pez muerto antes que un estúpido pescado. Cuando las aguas se enturbian son un peligro, me puedo atragantar, asfixiar, si así lo percibo, con rápido aleteo me zambullo muy hondo, donde las aguas son límpidas, cristalinas; allí descubro un mundo de otros seres: corales blancos y rosados, esponjas, estrellas, caracoles, caballitos de mar; también barcos averiados, destrozados y hundidos por la fuerza del mar; restos de objetos múltiples, algunos de gran valor; lentamente me deslizo entre ellos observando de reojo, con mi ojo y el otro a los lados de mi cara; y ¿ si me topo con un tesoro? ¡bah! me da lo mismo, después de todo soy nada más que un pez, pero....¡qué pez!. Aveces cuando nado cerca de la superficie, donde voy para alimentarme de los ricos plancton y algas y también para mirar un poco por la ventana de mi casa, escucho voces que dicen:"¡mirá que lindo pez, que colores, que elegante , cómo se mueve!"; me tiran miguitas, trocitos de galletitas; sí, me asusto y rápido giro para abajo, pero ¡ojo! vuelvo enseguida, porque me gusta que me alaben, también a veces lo que me tiran, abro la boca, picoteo un poquito acá y otro más allá; miro curioso a esos otros , chiquitos y grandes que parlotean tanto, casi demasiado, creo que les dicen personas. De algunos me tengo que cuidar, lo mismo que de las ballenas y tiburones, pero ¡qué extraño! tanto unos como otros que nada que ver de tan distintos, me quieren comer; debo ser muy rico y nutritivo. Los que viven conmigo en el agua son malos vecinos, pues me atacan directo, sin ninguna parsimonia; yo juego con ellos a las escondidas y hay que estar muy atento, porque si no, se termina el cuento; en cambio los otros, esos que están del otro lado ¡cuanta vuelta!, se andan con un hilo largo, lo llaman caña de pescar y en la punta le ponen algo como una carnada, para engañar; se sientan ahí nomas en la puerta de mi casa, ¡qué atrevidos! y se pasan las horas esperando que pique, yo sé que si me descuido, puedo picar el anzuelo, entonces de pez paso a ser pescado. No me puedo imaginar tanto sufrimiento, ni pensar como sería estar fuera del agua; acompañar sin una queja, el crepitar saltarín del aceite en una sartén, o el bullicio del agua hirviendo en una olla; ¡oh no yo no debo ser pescado!, para convertirme en lo que llaman un "pescado", sólo pretendo ser un pez, aunque mi vida sea un transcurrir monótono sin grandes proezas, pero que para mi es trascendente.



 

domingo, 23 de junio de 2013

 

  BAILE DE DISFRACES

                                                                                                                   PARA RUSBELLA


Mi amiga Vilma me invitó a un baile de disfraces,- ¡qué lindo!- pensé:-me disfrazaré de hada y con mi varita mágica produciré encantamientos. El día de la fiesta estaba muy contenta y apurada por ir, pero más tarde cuando llegué al salón sentí un poco de vergüenza , entonces espié a través de mi mascarita  y observé que estaban todos disfrazados; había un fantasma, una Barbi, un indio, un zorro y muchos más. Bueno, me hice la canchera y entré ¡ay!  el indio me impresionó de inmediato: tenía en la cabeza unas plumas largas como de ganso, parecía un plumero, su cara toda pintarrajeada era un mamarracho de color, y llevaba un arco y una flecha; ¡sí, yo quiero bailar con el indio! pero no me mira ¿cómo haré?, pero si tengo mi varita mágica, la agité, ésta titiló reluciente y el indio vino hacia mi; bailamos un baile frenético, al principio me encantó pero al rato estaba ya muy cansada, y el indio sin parar seguía con saltos y cabriolas; ¡Abra Calabra! pensé agitando mi varita y el indio por suerte se alejó, apuntando con su arco y flecha para otro lado.
Después quise conversar con alguien, pero ¡oh sorpresa!, nadie hablaba, parece que las máscaras son sólo eso máscaras; entonces pensé divertirme con mi varita, la agité mirando a la Barbi y ella se puso a desfilar como una modelo, cada vez cambiaba de vestido, que uno rojo con volados, otro azul primoroso y otro amarillo como el sol; a un costado, a mi derecha, estaba la bruja, miré para un rincón donde había tres escobas y ellas con pequeños saltos se le acercaron y ¿saben lo qué pasó?, que la bruja se montó a los tres como si fueran un trencito y se fue alto para las nubes; después vi a un niño de escuela con su delantal blanco,¡Uh,Uh! hizo mi varita, y el nene enseguida abrió su mochila, sacó un libro, se  puso a leer y en un cuaderno a escribir; me di vuelta y lo vi al zorro con su cola larga y cara de pícaro, seguro me quiere hacer una broma y reírse de mi, ¡pero no! yo lo voy a transformar en un corcel todo blanco, con patas negras y orejas marrones y en un segundo al galope, haciendo hico hico salió el hermoso caballito.
Bueno basta, quiero volver a bailar, mi varita se iluminó toda como estrellitas de colores, y entonces sentí cerca mio, un suave perfume a jazmín y una túnica rosa que me envolvía cual una sábana, bailamos un vals y un tango, a través de su mascarita, me guiñaba un ojo y el otro, ¿saben quién era?: el fantasma.
Así pasó esa fiesta lindísima, me divertí mucho, me pareció haber vivido el cuento de las mil maravillas.    

 SUEÑO HECHO REALIDAD


                                                                                                                           Para Rusbella

Julián ya pilotea un avión, se siente feliz, sabe que su trabajo requiere destreza, estar atento y concentrado, con reflejos rápidos ante lo imprevisto; se siente importante, pues de él en especial, dependen muchas vidas.
Esa noche cierta modorra lo estaba acorralando, haciendo esfuerzos por no dormirse, comenzó a recordar episodios de su infancia, cuando su madre lo llamaba: Julián,...Julián está la comida, él la escuchaba sí, pero como de lejos pues estaba inmerso en su mundo de fantasía, el de los aviones y avionetas; de muy pequeño se fascinó con los barriletes, y los tenía de distintos colores; los lanzaba a volar y corría alargando cada vez más el hilo; ya un poco más grande quiso tener alas como las aves, como los aviones, para surcar el cielo y volar no importa donde, nada más que por puro placer; cuando vio por primera vez un avión, era de noche y con sus lucesitas titilando supo que sería aviador; armaba avioncitos de papel lo más etéreos posible, para que no se fueran a pique enseguida.Desde ese pasado no tan lejano Julián se sonrió, pues se vio como un niño grande en un avión de verdad; todo a su alrededor se borró, era solo él con su planeador, surcando la inmensidad de un cielo azul poblado de estrellas. La nave se deslizaba lentamente, parecía ir sin rumbo, una música suave lo envolvía,-¡mamá, papá!, miren este avioncito como se desliza derechito, yo lo dibujé yo lo pinté, yo lo fabriqué, ¿ no es fantástico?-. De repente en medio de ese soñar despierto, escucha gritos:¡ Julián está la comida,......apurate te estoy llamando ¿ qué haces?!, y entremezclados:¡"capitán, capitán¿ qué pasa?,  el avión va muy despacio parece que se detuvo,¿ qué hacemos?! " Julián dio un respingo, se asustó de si mismo y se enderezó en el asiento dispuesto a pilotear nuevamente el avión;  no debía olvidar que en aquellas alturas, él era el comandante en jefe y con una gran responsabilidad; cuando horas después se detuvo suavecito y de a poco en el aeropuerto, los pasajeros muy contentos lo aplaudieron: "¡hurra, hurra!, ya hemos llegado, viva el capitán, viva!"....Julián los saludó con la mano en alto "¡chau, adios!, hasta cualquier otro día".    

sábado, 15 de junio de 2013

 

CASA TOMADA DE JULIO CORTÁZAR

(JUEGO LITERARIO):

Sabes Roberto, anoche soñé con la casa de los abuelos: cuando en los veranos nuestros padres llenaban la camioneta hasta el techo, y con el baúl que apenas cerraba viajábamos dando tumbos, rumbo a su casa. Nos recibían con abrazos y comentarios mil " ¡ah! ¡hola! ¿cómo están?, ¡qué alegría!, ¡qué grande que estás Mariela, qué crecida!, y vos Roberto todo un hombrecito ya;" lo primero que hacía yo, era correr hacia el fondo y el jardín y las habitaciones todas, eran¡ tan espaciosas!, nada que ver con nuestro departamento de ciudad; me revolcaba en el pasto y rápido corría a la hamacas, y vos persiguiéndome con el juego de la mancha, enseguida la abuela nos traía las tortas y los dulces hechos en esa cocina tan especial ¡qué sabor, qué aroma!, aún me parece verla con su delantal naranja siempre atareada, y cuando por las noches nos recogíamos ahí mismo, en la cocina, a cantar canciones y escuchar cuentos, el abuelo a veces tocaba el violín, mientras la abuela acompasaba con la cabeza y los pies; generalmente era mamá que cebaba mate, ¿y papá qué hacía?, sí, él como gran lector tenía su mundo propio, se perdía en la biblioteca de la casa, era capaz de quedarse horas y nosotros después de un rato, nos escondíamos debajo de la mesa o detrás de las sillas, y empezábamos a hacer lío, eran juegos de manos y piernas, con gestos y muecas cómicas; yo me divertía mucho, finalmente era tal el barullo que hacíamos, que nos enviaban a la  cama. Compartíamos el dormitorio, primero era la guerra de almohadas,  luego las sombras de la noche dibujadas en la pared nos llenaba de miedo, entonces nos tapábamos con las sábanas hasta la coronilla, ¡que divertido era!.
A Mariela  se le llenaron los ojos de lágrimas, con nostalgia infinita volvió a tomar su tejido, que cual Penélope, con sus agujas veloces tejía y destejía. Ya los abuelos no están, sus padres tampoco  -Roberto ¿qué habrá sido de la casa?, no volvimos nunca más, a veces se me figura que está ocupada, sí, que fue tomada por intrusos, necesitados o no pero era nuestro refugio; quizás no pudimos hacer nuestra vida por separado, porque así unidos como estamos, somos el resguardo vivo de aquél pasado tan querido, y que tan celosamente guardamos.   

lunes, 10 de junio de 2013


TAN SOLO


                                                                                                                Para Rusbella

Soy apenas una bola redonda, liviana pero no frágil, tengo la fuerza suficiente para desplazarme arriba y abajo, a veces dando tumbos, otras salticando para vencer obstáculos; a veces me siento vulnerable, entonces algún viento inoportuno me empuja, me eleva, ahí todo yo tiemblo de miedo, me desespero, pretendo gritar, pero no puedo articular palabra, sólo siento que me deformo; a veces me hincho, me agiganto, otras parece que me desinflo, entonces mi piel se arruga, mi redondo  cuerpo se puebla de pequeñas depresiones; puedo transformarme, simular muñecos y palomas, y también un vano corazón enamorado.
Sobre aguas tranquilas floto, hago la plancha ¡ah! ¡ qué placer!, nadar no sé, pero con viento y corrientes a favor, me convierto en un experto viajero y las olas me llevan y me traen, a veces entusiasmado veo que casi nado a la par de una enbarcación , entonces me siento importante, me exhibo con orgullo; ¡mi cuerpo húmedo y desplegado al sol simulando los colores del arco iris!: verde, rojo, azul o el añil; pero de repente una mala maniobra o remolinos de agua inquieta, me empujan hacia la orilla; montado sobre una ola gigante me parece tocar el cielo y así un trecho largo, hasta que caramba, el agua se vuelve mi enemiga, me salpica y maltrata, no veo donde estoy, sólo sé que cada vez me siento menos sostenido, casi me golpeo contra una piedra, pero por suerte me recibe una arena blanca y tibia, lo que sí mi cuerpo se ha desdibujado, estoy hacho una piltrafa, todo aplastado y melancólico sólo conservo los colores con su brillo; cuando ya me estoy apagando y pensando quien me va a querer ahora, quien me va rescatar, escucho la voz de un niño:-"mamá mirá me encontré un globo precioso de color azul , dale ¿me lo inflas?". 

jueves, 6 de junio de 2013

YO MANZANA

                                                                                                          
                                                                                                      Para mi nieta Rusbella

¡Yo vivía tan feliz! hasta hace relativamente poco........,mi habitat era un árbol rosáceo, lo compartía con un montón de hermanas tan rojas como yo, nos exhibíamos resplandecientes en esa quinta de árboles frutales; yo soy oriunda de la provincia, sí soy rionegrina. Todavía me parece escuchar la voz de esa niña -"mirá papá, cuantos adornos rojos tiene ese árbol,¡qué relucientes!"- "no son adornos hija, son manzanas"- "¿pero tan chiquitas"?-" ahora las vez pequeñas porque les falta crecer, madurar",- "¡ah! son chiquitas como yo, pero yo ya soy un poco grande"- dicho esto se alejaron, la nena se daba vuelta a cada rato y parecía mirarme tan sólo a mi.
Pasó el tiempo y nadie venía por nosotras, creo que el manzano sufría, ya no toleraba tanto peso y además el tronquito que me sujetaba a la rama, de a poco se fue aflojando hasta que un día me caí, por suerte no me lastimé, porque al piso lo cubría un suave pastito que me contuvo, fue mi sostén; allí quedé depositada, brillante por los rayos del sol; la dueña de la quinta me recogió, me limpió con el dorso del delantal y llamó a los niños- ¡miren cayeron varias manzanas!, ya están maduras, ésta en especial, está intacta y ¡qué apetitosa!"- los niños, creo que eran dos, me pegaron un mordisco y otro y se fueron corriendo, ¡ay! grité dentro mio, ¡me están lastimando!, pero pronto me consolé, son dentelladas pequeñas, ya casi no las siento. Ahora soy simplemente una manzana mordida, estoy triste, me siento abandonada; otra vez el pasto sobre mi piel, si nadie me encuentra puede que cure mis heridas o que me coma un gusano, lo que sí sé, es que ya no soy la misma; estuve así unas horas, hasta que volvió la señora gorda, la dueña de la quinta, cuando me vio enseguida me alzó, me lavó cuidadosamente,-¡qué agradable el agua fría deslizándose sobre mi cuerpo herido!, pero he aquí que esta buena señora decide comerme y no son los pequeños dientes de leche de los chicos, sino fuertes mordiscos que de a poco me van consumiendo; sí implacablemente se cumplió mi destino.
Entre tanto dolor y tristeza tengo tan sólo un pensamiento, que no me abandone mordida y oxidada, sino que llegue hasta mi esqueleto, ¡ay qué horror transformarme en un esqueleto!, pero ¡albricias!, ahí están mis hijas negritas y marrones que al caer en la tierra, podrán renacer, porque en escencia son el germen de cualquier nuevo manzano que pueda ver la luz.
Bueno les conté la historia de mi vida con mi último aliento,les digo adiós , ya casi no existo. 

miércoles, 5 de junio de 2013

 

VIVENCIAS


Recuerdo momentos de un ayer ya lejano, cuando cierto brazo se enroscó a mi, fue casi como una asfixia,qué incómoda me sentí, me contraje toda, tironeé para zafarme, pero aquél brazo arrogante me cernía aún más, como queriendo lastimarme.-- Fuiste cruel y yo torpe por creer en ti, es que la curva de tu entorno era tan suave----; su textura, aroma y calor definitivamente me embriagaron, el simple roce de su piel me producía como un mareo, pero él enseguida me sostenía con firmeza y yo me enderezaba altiva con gallardía. Sí, sólo fui un junco inquebrantable hasta que cierto día se desprendió de mi, con la misma brusquedad, con la misma pasión que otrora lo conocí; y entonces fui apenas un algo circular sin sostén, me sentí vacía, incompleta y fui la nada.
(Otro brazo):---Hoy con tu brazo alrededor siento un algo especial, que conmueve mi interior; me siento querida, si casi vuelo adonde las nubes se remontan por el cielo infinito; ¡Ay qué tierno apretón!; sí, es un día cálido para mi, casi feliz.----Me arrebatas, me emocionas, tu abrazo me invita a soñar, a creer que todo es posible.-----

jueves, 30 de mayo de 2013

  MONÓLOGO CON MI OTRO YO


Esta tristeza que me embarga, ¿es real o simplemente una sensación que tiene que ver con aquéllo? , ¿a vos que te parece?.

Sí probablemente tengas razón, pero es que me resulta tan difícil poder olvidar, lo siento como una pesadilla.

Es que para ello necesito aturdirme un poco, embriagarme con nuevas cosas, con otros  amaneceres, con historias que me completen, porque me siento fragmentada ¿sabes?.

 Agradezco mucho tu simpatía y buenas intenciones, mi sensación de desvalida ya se está transformando,¿acaso no ves en mi cara la típica sonrisa del payaso?, gracias ,pero ¡muchas gracias!.

viernes, 24 de mayo de 2013

 

ASUNTO: BROTE SE SOJA

DOMINGO 4 DE FEBRERO
Querida Sofía: no entiendo bien lo que me planteas, ¿a quien le ocurrió eso, a tu ahijado?, y ¿ en que circunstancias?, realmente es algo muy extraño, nunca escuché algo semejante, ni tampoco me vi enfrentada a tal problema, está bien que yo tengo alma de bruja, por eso quizás te dirigÍs a mi; haré unos cuantos pases mágicos y consultaré con el horóscopo para ver si esto del brote de soja tiene importancia o no, dame unos unos días por favor y te contestaré con la mayor claridad posible; besos.
                                                                                                 LA BRUJA CACHABACHA

VIERNES 9 DE FERERO
¡Hola! sabes mi querida Sofi, el brote de soja de tu carta me tiene desvelada, no tengo para vos una sola respuesta; según el horóscopo la causa pudo haber sido, una semilla que llevada por un viento travieso se sembró en la palma de su mano, mientras ella laboriosa revolvía o jugaba con la tierra preparada para tal evento, entonces la pobre semilla  la confundió y se anidó ahí, en el hueco de su mano; te digo que se sintió muy cómoda , muy feliz, ya que creció tanto, como para transformarse en un recio brote. Otra de las respuestas puede ser que en verdad, tal brote no exista y sea solo una fantasía; ¿no será que tu ahijado de tanto trabajar la tierra cultivando soja, un buen día se le dio por soñar con la riqueza y los poderosos?, y ansió la soja con tal fuerza, tal ahÍnco, que finalmente la vislumbró  en la palma de su mano derecha, justamente la que más usa para sembrar; de todas maneras no tengo para vos grandes soluciones, no te voy a proponer que se corte la mano, si es una fantasía y es feliz déjalo disfrutar, cada loco con su tema, y si la cosa es real que más quiere que llevar encima algo tan valioso como un brote de soja y que viva la pepa ¡albricias!; besos mil.
                                                                                                             
                                                                                            LA BRUJA CACHABACHA  

                                                                                               

sábado, 18 de mayo de 2013

NOSTALGIAS DE UN AYER

¡Qué vacaciones aquéllas! recordó Jorge apoltronado cómodamente en el sillón; al lado crepitaban los leños. Se sentía casi feliz con su ensoñación nostalgiosa, evidentemente era un romántico emperdenido, quizás el último de una especie en extinción.
Por sus ojos se deslizaron sucesivamente: un cielo gris en esa tarde otoñal, algunas aves que volando bajo  parecían haber perdido el rumbo, un inmenso prado y a lo lejos, las pequeñas mesetas que emergían apenas a través de las brumas; se veía caminando por el sendero de tierra, absorto en la contemplación del paisaje cuando, sus ojos tropezaron con túnicas desplegadas al viento y entre ellas una figura de mujer esbelta, tenue, casi fantasmal; así la conoció, así lo sedujo. Fue un romance de novela, amor de verano, pasional y fugaz, pero lleno de promesas; desdibujada por el tiempo, la veía de mil maneras, ora cual una bailarina que se deslizaba sutil con movimientos armoniosos, o grandilocuentes, en cada giro parecía entregar el alma; su larga cabellera le parecía estar al alcance de sus manos, imperceptiblemente los dedos de Jorge se movieron apenas; de repente le parecía escuchar su voz y las largas pláticas que mantenían al anochecer acudieron a su memoria; a veces ella parecía saberlo todo, discurría vivaz, la mente despierta,los ojos brillantes; otras se sumergía en el absurdo, fabulaba atropellándose con las palabras, se mofaba de él y se mataba de la risa. 
Dada esta situación se sentía indefenso, la miraba huraño, se quería evadir, cualquier pretexto le era útil para irse pronto, circunstancia que a ella la  ponía eufórica, el cuerpo sacudido por carcajadas. 
Otras veces adoptaba poses de seducción, recordó que uno de los últimos días, ella lo esperó sentada en una banqueta alta, enfundada en unos ajustados pantalones, las piernas cruzadas, una sonrisa provocativa en sus labios rojos, sus brazos extendidos parecían llamarlo.
Con estas imágenes danzando en su retina, el día fué declinando y Jorge se quedó dormido; despertó sobresaltado, cuando repentinamente la habitación se iluminó toda, en la puerta su mujer, Julia, que había prendido la luz, alegre le decía: -"hola querido, ¿te quedaste dormido otra vez?, vení ayudame con las compras"; Jorge aún somnoliento la miró extrañado, luego observó el cigarrillo intacto entre sus dedos, y a un costado la taza de café sin tomar, dispuesto a levantarse, lo apuró rápido a grandes sorbos, el café frío se deslizó por su interior dejándole un amargo sabor, se había olvidado de endulzarlo.

viernes, 3 de mayo de 2013

 

VACÍO INTERIOR

Para Analía ese había sido un día muy particular, se había ilusionado tanto con volver a verlo, sí, se esmeró en su arreglo personal, se perfumó con la colonia de jazmín que él le regaló en aquélla ocasión, y se vistió de violeta su color preferido. La espera se le hacía interminable, estaba ansiosa y feliz, pero he aquí que las horas transcurrían lenta y pesadamente sin novedad alguna; se acercó a la ventana a escudriñar el camino, y sólo vio una llovizna persistente tan triste como su alma; pensó: ¿ si lo llamo por teléfono? sabía que no debía pues él no estaba solo, finalmente luego de idas y venidas marcó su número, y claro escuchó la voz de ella diciendo:¡"hola,hola!, ¿quién es?" casi con enojo. Analía se deshizo el peinado, y brusca se sacó los zapatos tirándolos lejos y disparatadamente, volvió a la ventana y en ese momento se percató del hombre de enfrente que la observaba, sí, había sentido su mirada insistente casi toda la tarde; la de enfrente era una casa deshabitada, entonces, ¿un vecino nuevo?, sin quererlo se empezó a interesar, casi le sonrió, él le hizo un gesto con la mano, y ella se dijo: y sí ¿porqué no, acaso la soledad debía acompañarla siempre?, con la cabeza, con todo su cuerpo lo invitó a acercarse, a compartir su día y quizás su noche también; minutos después, mientras esperaba el timbre tembló de miedo, pero ya era tarde. 




APENAS ¿UNA HISTORIA DE AMOR?

Ana había estado muy enferma, por fin la fiebre había bajado bastante y ahora parecía que dormía tranquila, diríase casi feliz por la expresión de su rostro, en especial de su boca. Alberto la cuidaba día y noche; esos días en que la fiebre la abrazaba, casi no había apartado los ojos del frasco de suero, aunque ateo ,maquinalmente sus labios se pronunciaban en un rezo constante; finalmente Ana palpitaba otra vez en la historia de la vida. mientras así pensaba Alberto, observaba el fino rostro de Ana, y notó que sus labios registraban diferentes movimientos: se estiraban como formando una sonrisa, ora parecían cerrarse como en llanto, entonces las comisuras descendían, ora se volvían de costado con expresión picaresca, al instante formando un óvalo expresaban sorpresa, luego se reunían en el centro en forma de U y entonces como soplado salía un aire cálido de su boca; si se juntaban apenas, por momentos parecían hablar en susurro, casi creyó escuchar el chasquido de besos, pero lo más impresionante era, cuando de tanto en tanto abría la boca como suspirando, este movimiento se acompañaba de un suave aleteo de sus párpados, con la punta de la lengua se humedecía los labios, una sonrisa plácida la acompañaba, el pecho se agitaba levemente, su respiración parecía acelerarse.
Alberto se inquietó, pero enseguida comprendió, que ella debía estar recordando, quizás reviviendo aquella historia de amor y, sus labios, su boca eran el vehículo. Sí, ella había tenido una loca pasión, con sus alegrías y desencantos, con el no compromiso pero te quiero, lo verídico alternando con la mentira ,te extraño pero no te llamo, te deseo, te necesito pero me excuso, el teléfono trayendo su voz y luego el más absoluto silencio y así en eterno hasta que el tiempo lo fué desdibujando; era probable que las migajas de ese amor clandestino, se deslizaran ahora furtivamente, entre los labios de Ana.
El rechinar de una puerta que se abría, sacó a Alberto de sus pensamientos-¿"hola cómo le va"?-¡ "hola doctor! fíjese creo que está reaccionando" -"sí está mucho mejor no creí, realmente su amiga tiene muchas ganas de vivir"- "sí doctor yo ya me iba, gracias por todo".

sábado, 27 de abril de 2013

MIRADAS NUESTRAS

¡Qué mirada esquiva la tuya!, sin embargo sé que siempre me escudriñas, entonces yo ansiosa me vuelvo a mirarte,¿y qué veo?, que tus ojos rápidos se apartan de mi; no entiendo tu proceder, el porqué no puedo interceptar tu mirada; ¿acaso me miras sin ver?. A veces me pareces ido, como distraído con otros aconteceres, con otras imágenes que pueblan tu mente, entonces mi mirada se enturbia, ya no transcurre por aguas mansas; mientras la tuya continúa imperturbable, completamente ajena a mis vaivenes.
Si tú me ignoras mis ojos te buscan, si sorprendo en ti la mirada abierta, insistente del deseo mis ojos se repliegan, presurosos se apartan. A veces también yo me sumerjo en recuerdos y fantasías, entonces siento tu mirada curiosa, presionando la mía ensoñadora, ¿me ruborizo a penas o a mi no me pasa nada?. 
¡Cuantas miradas disímiles nos convocan!; cuando en una el enojo, el rencor se reflejan, en la otra es la tristeza y viceversa; si unos ojos de reojo espían, los otros se apartan huidizos, hasta que despacito tus ojos y los míos, se encuentran en un abrazo de ternura como ahora, como siempre y a veces una chispa de fuego resplandece como otrora.

viernes, 26 de abril de 2013


EL ESCRITOR Y SU PERSONAJE PREDILECTO

Sentado frente a la hoja en blanco sigo pensando en ti, a pesar de la vanidad de tus actos, tus mentiras circunstanciales y tus falsas promesas; sabes bien que eres mi personaje predilecto y es a ti a quien visto con los mejores ropajes, adulo y festejo, mi fantasía te pasea por el mundo, te hace vivir amores imposibles, románticos, pasionales; reconozco que también te hice daño, como la vez que caminando distraída por las orillas del lago te diste un chapuzón imprevisto, ¡qué susto! pero bueno te rescaté y la tibieza del sol del mediodía pronto secó tus ropas y abrigó tu piel; también recuerdo que en otra oportunidad, un día de lluvia, corrías para alcanzar el tren y te resbalaste, bueno fué nada más que una torcedura, si después te pasaste unas cuantas semanas sin poder salir y a merced de los tuyos no fué culpa mía, era la disposición del relato, así tus lectores conocieron al buenazo de tu marido y tus desavenencias conyugales. Y ¿la trompada que recibiste en el colectivo?, realmente una grosería pegarle a un mujer, y por una tontería como fué una ventanilla baja, es cierto que entraba un viento helado, pero ese no era tu problema sino tu pelo rizado recién salido de la peluquería; no me vas a negar, que lo tuyo no fué un pedido respetuoso, sino un atropello de palabras mal habladas que lo irritaron sobremanera, igual no se justifica, pero hoy en día palabra viene, palabra va y ¡zas! salta la violencia.... está todo tan naturalizado.
Te prometo que en el próximo cuento no te haré sufrir de esa manera,ya sé te lo prometí otras veces, pero luego viste, necesito que te pasen cosas, a veces no tan agradables claro, pero ¿será como una especie de exorcismo o purgatorio mio?, no sé bien, pero en algo estamos de acuerdo, no te maté nunca, ni siquiera aquella vez que te enfermaste tanto, con esa tos horrible que te provocaba escupitajos verdes, y una fiebre altísima casi hasta el delirio, pero finalmente me apiadé de ti y se produjo el milagro, te salvaron.Tú eres mi heroína fuerte de cuerpo y espíritu  ahora necesito que tú también me prometas algo: que cuando te convoco, no tardes como suele ser tu costumbre, a pesar de que lo hemos hablado y pactado, entonces yo me paso horas sentado frente a la hoja en blanco, esperando que tú aparezcas,¿me lo prometes, esta vez sí?, ¿de verdad?.
El escritor como un sonámbulo miraba y escudriñaba la hoja, cuando de repente vió una luz verde que se encendía y apagaba, y una voz gutural saliendo de ella le decía: te lo prometo, lo juro; primero se sobresaltó y después con una sonrisa en los labios, se sintió inspirado, casi feliz. Sus ideas, sus sentires se volcaron al papel y fueron creciendo en palabras cada vez más, cual un vendaval.   

lunes, 22 de abril de 2013

MIEDOS Y MISTERIOS

De chica la asustaban los monstruos, los gnomos y también los payasos con su nariz roja y su mueca triste, ir a un circo jamás; con los gnomos en su fantasía jugaba a las escondidas y siempre lograba sortearlos, en cambio los monstruos le atraían, entonces en el silencio de la noche, metida en la cama y tapada hasta las narices, le parecía ver sombras deslizarse por la pared e imaginaba que un pez gigante con dientes de serrucho la devoraba, o que un enorme dinosaurio le obstruía el paso, estaba en una emboscada, no podía escapar ni tampoco gritar para pedir ayuda. 
Ya de grande, le gustaba filosofar sobre el sentido del amor, el procrear y dar vida, se planteaba a sí misma el absurdo del ser, tal como lo canta el tango:"La vida es una herida absurda"; el misterio del más allá le daba pavor, no podía concebir su finitud, así se cuestionaba así se lamentaba:¿ mi cuerpo mi querido cuerpo, desintegrándose en la nada? y¿ yo, mi escencia qué?; necesitaba aliarse de alguna manera a la constante permanencia Entonces, buscando como recrearse en nuevas vidas, se acercó al budismo, así supo de vidas pasadas y futuras, y karmas que cambian y se perpetúan, o tal vez:¿ el eterno paraíso con su cielo estrellado, su campo fértil y palmeras ondulando, o el temido infierno con dragones echando fuego? ¡bah, pamplinas!.
Finalmente el gran misterio del universo con su eterno devenir la cautivaron siempre,, sabía que formaba parte del todo , pero seguía con sus interrogantes: ¿es la muerte que deviene en energía, que cual un collage va a engrosar esa materia infinita que constantemente se recicla y transforma?,¿ cómo, porqué, desde siempre y hasta cuando jamás?.

lunes, 15 de abril de 2013

COMO EN UN SUEÑO

De repente te ví, volviste como una sombra de mi pasado remoto, con algo de misterioso en la turbia mirada, ¿qué te trajo otra vez, acaso el frío del invierno queriendo reavivar el fuego? . Sí, te estoy viendo, envuelto en los torbellinos del viento, o agazapado detrás del fuego que crepita entre los leños del hogar, ¿eres tú nuevamente?, ¿qué pretendes? ¿no ves acaso que yo ya estoy lejos de ti?,sí, ya miro otros horizontes, nuevas esperanzas más luminosas, más tiernas; tú simplemente sos, fuiste un alguien sin nombre en un ayer ya lejano; no supiste comprender, sólo amar a  tu manera, pero ¿fué realmente amor, o un ir y venir de impulsos y sensaciones?.
No quisiera recordar, sin embargo como destellos de luz y sombras, te me apareces aún, como una visión fugaz o cual un fantasma burlón de voz sonora. No, simplemente te estoy soñando, ¡qué bueno!, lo que sigue es una vuelta a la realidad y a los entornos conocidos con sus afectos y desafectos de siempre.

viernes, 22 de marzo de 2013


AÑORANZAS

Pedro es un influyente abogado, vive en una casa de 2 plantas con jardín y garaje; atesora cuadros de gran valor, pues tiene un hobby, es un asiduo concurrente a salas de exposición pictórica y compra cuanto cuadro le atrae; aunque no es un gran conocedor de pintura pero sí dueño de un gran snobismo que lo lleva a estar presente, mostrarse y rápido .sacar su billetera.Su familia está compuesta por su mujer, insulsa y frívola como una Barbi y como ella luce cabello dorado, reluciente, trabajado en peluquería y ropas llamativas, algunas extravagantes; tiene 2 hijos pequeños: un niño de unos 6 años, bastante aplicado en la escuela, pero con algunos problemas de conducta que Pedro trata de ignorar, tomando distancia de cualquier problema que lo pudiera perturbar; la nena de 4 años es pizpireta, con gestos teatrales trata de imitar a su madre: como habla, como camina como gesticula, lo cual hace sonreír a algunos y fastidiar a otros, en especial a la mucama y a la cocinera.
A Pedro le gusta llegar temprano al estudio , conocer y comentar los chimentos del día; tiene secretaria y varios colaboradores que se ocupan de los expedientes en los distintos tribunales, esas son las tareas más ingratas; él en cambio atiende personalmente a su vasta clientela; a veces se reúne con un colega para tomar café y departir una charla amable, dice no interesarle la política más bien evita hablar,  ése es su modo de ser frente al mundo; a veces piensa: sería interesante tener una amante, en el mundillo de los abogados se estila.
Una tarde en que estaba bastante cansado pues había tenido un día agotador, se relajó, se despojó de su coraza habitual y despacito  se fué sumergiendo en las brumas del pasado; se vió niño en una casa humilde, en un pueblo chico de provincia cercano al mar, era un pueblo de pescadores; ya en las madrugadas su padre se lanzaba al mar y a pesar de que conocía bien su oficio era siempre una aventura, que la turbulencia de las aguas, que si estarán calmas, que las mareas y las corrientes submarinas; eran hombres fornidos, conocedores del mar, pero había que estar siempre atento, pues cada día  era sorprendentemente distinto, por los vientos, por la luna,por el habitad de las aguas y también por el humor de los hombres.
Veía a su madre que se afanaba en las tareas hogareñas y en el cuidado de los niños; tenía un gran anhelo: que sus hijos pudieran estudiar, tener una profesión y ser independientes.
 Pedro con sus dos hermanos ayudaba a su padre a preparar los pescados para la venta; siempre le impresionó ver como aleteaban abriendo la boca y grandes los ojos, y sus espasmos convulsivos en la lucha por la vida.
Una madrugada de tempestad el mar bravío se llevó a su padre; "se durmió en el regazo de una sirena";ese era el cuento habitual para los niños, pero todo fué dolor y el llanto de su madre intolerable, al poco tiempo se mudaron a la ciudad.   Unos golpecitos tenues en la puerta lo sobresaltaron, era la secretaria que le traía una carta, lo miró raro, sí Pedro sin darse cuenta había estado llorando; abrió la carta:"Hola Pedro, ¿cómo estás? yo me quedé en el pueblo, siguiendo la vieja tradición soy pescador, y estoy en litigio con la companía pesquera que nos explota, sé que sos abogado y sé de tu prestigio, no podré pagarte quizás, pero en nombre de nuestra vieja y tan querida amitad necesito que me ayudes,  espero respuesta, que estés bien, te mando un abrazo, tu compañero de banco de la primaria". Alberto
P.D. ¿Te acordás aquella vez que llenamos de papel picado el escritorio de la maestra?, y cuando nos retó vos no sabías donde meterte, eras muy serio, yo me reventaba de la risa y trataba de esconderme debajo del pupitre; todavía ahora me divierte, ¡pobre!, era tan buena y tan jóven como la veo ahora.  Pedro entrecerró los ojos, claro que lo ayudaré; de la añorancia aquella se proyectó al futuro, se vió volviendo a su pueblo natal, a recorrer sus calles, al murmullo a veces atronador del mar, a ocupar una de esas casitas bajas estilo ibérico, pero la suya estaría bien ambientada con su estudio adelante y chapa en la puerta y dispuesto a trabajar por la gente del pueblo, en defensa de sus derechos y reivindicaciones.También navegaría por ese mar azul y verde pero no como pescador, sino por puro  placer y con sus hijos a bordo, sería bueno para ellos conocer esa naturaleza cálida y la cierta inocencia de los pueblos; suponía que lejos de la ciudad, sus hijos serían más felices.
De pronto sonó el teléfono: "¿si?," "hola querido te recuerdo  la cena de esta noche en casa de los Pérez, irán todos no te olvides, no llegues tarde", "sí querida claro, esperáme para las 8, un beso".   
  

domingo, 10 de marzo de 2013


REFLEXIONES DE UN VERDUGO


REFLEXIÓN 1: El  otro día alguien me amenazó con ejecutarme, pero si el verdugo del lugar soy yo; no me puedo imaginar mi cabeza mi pobre cabeza rodando por el piso, ¡ay ay! me la estrujo ya.
REFLEXIÓN 2: ¿Pero de que culpas me hablas? Si yo simplemente respondo órdenes, soy apenas la obediencia debida, a la víctima le cubro los ojos y yo lo hago a ciegas mirando para otro lado, ni sé de quién se trata, sus súplicas no las escucho.
REFLEXIÓN 3: A mí también se me acelera el pulso y la respiración y termino bañado en sudor, pero no sé si por lo que hago o por la coraza de la que me rodeo; siempre me digo: yo no tengo nada que ver, sólo es mi trabajo, tan sólo un pequeño estorbo.
REFLEXIÓN 4: Sí es cierto, por más encerrado que esté en mi mismo a veces me quiebro, entonces el llanto de las pobres víctimas me persigue, su sufrimiento me es intolerable, y me veo a mi mismo inmerso en charcos de sangre, ¡horror! Casi visualizo mi propia ejecución.

INDIGENCIA


Estoy cansada de deambular siempre en la calle, con mi atadito al hombro, mugrienta, durmiendo en cualquier lugar, hurgando en las bolsas de basura en busca de mendrugos de pan, restos de fruta lo que sea, con tal de calmar mi estómago siempre hambriento; los deshechos de los otros son manjares para mí; las plazas mi resguardo de paz, mirando jugar a los chicos cierta ternura brota en mi corazón y aún sin querer mis ojos se sonríen; lástima que muchas veces, en especial los chicos grandes me miran con desprecio, los más pequeños en cambio  se quedan mirándome curiosos y luego se van corriendo como asustados. A veces me reúno con otros como yo y conversamos un poco;” ¡cuidado ahí están los linyeras!, nos gritan, “no se acerquen a ver si se pescan algún bicho y se enferman;  ¿no saben que también somos personas, que la sociedad nos ha denigrado casi excretado?, mejor no pienso.
 Cierta noche me pasó algo curioso, soñé que me transformaba en una llave mágica y que con ella podía entrar a distintos lugares: a una panadería, a una tienda de ropa, a una casa con camas confortables y calor de hogar, pero ¡caramba!, cada vez que trataba de meterme en la cerradura no giraba, por más que me esforzaba me era imposible, y así me pasó sucesivamente frente a los diferentes portones, lo único que lograba era lastimarme, torcerme, y hasta su me quebró una de las patitas, pero no me dolió pues yo era tan sólo una llave, lo que sí sé es que elemento de bronce y todo lloré un montón y así me desperté, con mis manos desesperadamente apretadas y en los labios un sabor salado .¿Lágrimas que se deslizaron y tragué?.

IMPOTENCIA


¡Basta no me persigan más!,  ¿acaso no ven que estoy tratando de escribir una novela? Caramba, lo único que saben hacer es burlarse de mí, constantemente cual duendes traviesos bailotean delante mío, de repente es la U, la J, la H, la S, la T; las quiero agarrar  y no puedo, estoy desesperado así nunca podré escribir mi novela, ¡pero no! Despacito extiendo mi brazo derecho, en la mano la birome preparada,  dispuesta ya  a saltar sobre la Z, la O, la R y dibujarlas rápido antes que se me escapen; ¡ja ja!  Escucho una risa por allá, es la B que se escondió detrás de la A, con una mano me hace pito catalán y con la otra me saluda: chau, chau. De repente siento cosquillas en los pies, miro al piso y ¿que veo? Que la C con la D corretean entre mis dedos, se suben por mis pantorrillas perseguidas por la E, la F, y la G, se meten entre los pliegues de mis ropas, me pica todo el cuerpo, alocado me rasco, cada vez aparecen más letras saltarinas: la I, la K, la L y la M se empujan, se chocan, salen disparadas y luego se agrupan ¡qué suerte tantas letras juntas! , me digo: si las atrapo puedo formar palabras y por fin escribir mi argumento.
Al rato me siento agotado, yo que estaba pletórico de ideas con tantas esperanzas y proyectos, ¿dónde están las palabras y  las oraciones con los verbos?, angustiado,  miro la hoja en blanco casi con reproche y de pronto aparecen por los 4 bordes todas las letras del abecedario, pero no quietecitas, sino dispersas por doquier, con saltos y brincos me miran con sorna, se ríen y cantan: “aquí estoy, ya me voy, con vos hoy no estoy”; una música extraña las acompaña, me siento aturdido, la frente me estalla, con rabia estrujo el papel y a la basura. Afuera me espera el frío de la madrugada.

martes, 26 de febrero de 2013



PARED VERSUS PIEDRA PRECIOSA

¿Saben? juntaron unas cuantas piedras rústicas de allá lejos, traídas de las altas montañas escarpadas, las unieron en forma caprichosa pero firme y me constituyeron en pared; desde ese momento quedé como un intermediario entre un adentro y un afuera, desde adentro escucho risas, a veces llantos, susurros, conversaciones varias o un grito mal habido ; por fuera a veces me moja la lluvia, me siento tiritar de frío, otras veces me bañan los rayos del sol , entonces mi superficie aparece brillante cual una piedra preciosa de color ámbar, otras se desliza sobre mi el arco iris, cuando merma la lluvia resplandece ya el sol y yo sigo aún mojada.  Pero ¡qué idea la mía!, casi un pensamiento soberbio, ¿acaso soy una piedra preciosa?, claro más  quisiera, pero aquí vienen los chicos del colegio con pinturas y pinceles¡ me van a pintar, van a plasmar murales sobre mi!, van a dejar volar su fantasía. 
En verdad no me gusta que me manchen, que me rayen, pero con esto de los chicos sobre mi cuerpo dibujando y pintando, sí seguro que me convertiré en piedra preciosa aunque sea de mentira, pura fantasía.

lunes, 25 de febrero de 2013


PERDIDO ENTRE LÍNEAS

Estoy aquí entre líneas semejante a escalones, puedo subirlos de a uno de a dos o de a cuatro, cuando llego arriba me topo con un borde, me enderezo, lo quiero saltar, pero no, ahí termina, extiendo los dedos pero ellos resbalan desoladamente, miro a los lados, más bordes que se recortan y me limitan; me estoy angustiando ¿qué puedo hacer?, para no desvariar y entretenerme un rato, me deslizo por las líneas como escalones, ora saltando, ora bajando de espaldas, a veces sentado arrastrando la cola, con las manos firmemente apoyadas, pero ¡oh! Sorpresa abajo también hay un borde, más firme que el de arriba, parece recubierto con una esterilla metálica, ¿y ahora qué?; en mi desesperación trato de rodar y entonces las líneas como escalones, me golpean la espalda, pero no me importa, me abrazo fuerte, me digo que me quiero mucho y lo vuelvo a intentar, veo que no pasa nada, estoy aquí como muerto en vida sí, la vida marca límites, pero yo quiero recorrerla para ser feliz, y aquí estoy como atrapado ¿qué puedo hacer? ¡ no deseo esto para mí! De pronto miré hacia arriba y vi un espacio no alineado, podría escapar por ahí, junté fuerzas, elevé los brazos y las piernas pero, pesado volví a caer, grité, pedí socorro, cuando de repente escuché una voz chiquita que salía de la hoja del cuaderno –“Tenés una forma, tomá te presto un lápiz, podes escribir dibujar, plasmar tus deseos, tus emociones aquí entre las líneas; el cuaderno te va a escuchar, te va albergar y también a través de él te van a conocer, te van a querer, ya ves no todo está perdido vale la pena el intento”.


 



sábado, 23 de febrero de 2013

ODA A UNA MANO

¿Sabes? Estoy fascinada con vos, de repente te plantaste frente a mi con un aire de absoluta franqueza; portas un reloj pequeño, también un sencillo anillo, pero ¿qué me dicen tus dedos, tu contorno?, acaso ¿quisieran vivir conmigo una historia de amor?, bueno me vuelo, me veo remontando en un barrilete azul y tú que desde la orilla me miras y me sigues. Mano abierta me inspiras confianza, no me infundes temor, puedo volar alto, donde la copa de los altos pinos se confunden con el cielo; tú pareces decirme: espera, no te vayas, ansío estar contigo, necesito quererte y que me quieras, necesito anudarme a tu cuerpo, entrelazar mis dedos a una de tus manos, ¿no ves? , estoy tan disparatadamente abierta porque espero que repares en mi; y sí, de repente como un halo mágico, tenue, te sentí muy cerca, cálida como una caricia, y quise tenerte y contigo remontarme en otro barrilete, esta vez dorado como el sol, con destellos plateados de luna.

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...