domingo, 23 de junio de 2013

 

  BAILE DE DISFRACES

                                                                                                                   PARA RUSBELLA


Mi amiga Vilma me invitó a un baile de disfraces,- ¡qué lindo!- pensé:-me disfrazaré de hada y con mi varita mágica produciré encantamientos. El día de la fiesta estaba muy contenta y apurada por ir, pero más tarde cuando llegué al salón sentí un poco de vergüenza , entonces espié a través de mi mascarita  y observé que estaban todos disfrazados; había un fantasma, una Barbi, un indio, un zorro y muchos más. Bueno, me hice la canchera y entré ¡ay!  el indio me impresionó de inmediato: tenía en la cabeza unas plumas largas como de ganso, parecía un plumero, su cara toda pintarrajeada era un mamarracho de color, y llevaba un arco y una flecha; ¡sí, yo quiero bailar con el indio! pero no me mira ¿cómo haré?, pero si tengo mi varita mágica, la agité, ésta titiló reluciente y el indio vino hacia mi; bailamos un baile frenético, al principio me encantó pero al rato estaba ya muy cansada, y el indio sin parar seguía con saltos y cabriolas; ¡Abra Calabra! pensé agitando mi varita y el indio por suerte se alejó, apuntando con su arco y flecha para otro lado.
Después quise conversar con alguien, pero ¡oh sorpresa!, nadie hablaba, parece que las máscaras son sólo eso máscaras; entonces pensé divertirme con mi varita, la agité mirando a la Barbi y ella se puso a desfilar como una modelo, cada vez cambiaba de vestido, que uno rojo con volados, otro azul primoroso y otro amarillo como el sol; a un costado, a mi derecha, estaba la bruja, miré para un rincón donde había tres escobas y ellas con pequeños saltos se le acercaron y ¿saben lo qué pasó?, que la bruja se montó a los tres como si fueran un trencito y se fue alto para las nubes; después vi a un niño de escuela con su delantal blanco,¡Uh,Uh! hizo mi varita, y el nene enseguida abrió su mochila, sacó un libro, se  puso a leer y en un cuaderno a escribir; me di vuelta y lo vi al zorro con su cola larga y cara de pícaro, seguro me quiere hacer una broma y reírse de mi, ¡pero no! yo lo voy a transformar en un corcel todo blanco, con patas negras y orejas marrones y en un segundo al galope, haciendo hico hico salió el hermoso caballito.
Bueno basta, quiero volver a bailar, mi varita se iluminó toda como estrellitas de colores, y entonces sentí cerca mio, un suave perfume a jazmín y una túnica rosa que me envolvía cual una sábana, bailamos un vals y un tango, a través de su mascarita, me guiñaba un ojo y el otro, ¿saben quién era?: el fantasma.
Así pasó esa fiesta lindísima, me divertí mucho, me pareció haber vivido el cuento de las mil maravillas.    

 SUEÑO HECHO REALIDAD


                                                                                                                           Para Rusbella

Julián ya pilotea un avión, se siente feliz, sabe que su trabajo requiere destreza, estar atento y concentrado, con reflejos rápidos ante lo imprevisto; se siente importante, pues de él en especial, dependen muchas vidas.
Esa noche cierta modorra lo estaba acorralando, haciendo esfuerzos por no dormirse, comenzó a recordar episodios de su infancia, cuando su madre lo llamaba: Julián,...Julián está la comida, él la escuchaba sí, pero como de lejos pues estaba inmerso en su mundo de fantasía, el de los aviones y avionetas; de muy pequeño se fascinó con los barriletes, y los tenía de distintos colores; los lanzaba a volar y corría alargando cada vez más el hilo; ya un poco más grande quiso tener alas como las aves, como los aviones, para surcar el cielo y volar no importa donde, nada más que por puro placer; cuando vio por primera vez un avión, era de noche y con sus lucesitas titilando supo que sería aviador; armaba avioncitos de papel lo más etéreos posible, para que no se fueran a pique enseguida.Desde ese pasado no tan lejano Julián se sonrió, pues se vio como un niño grande en un avión de verdad; todo a su alrededor se borró, era solo él con su planeador, surcando la inmensidad de un cielo azul poblado de estrellas. La nave se deslizaba lentamente, parecía ir sin rumbo, una música suave lo envolvía,-¡mamá, papá!, miren este avioncito como se desliza derechito, yo lo dibujé yo lo pinté, yo lo fabriqué, ¿ no es fantástico?-. De repente en medio de ese soñar despierto, escucha gritos:¡ Julián está la comida,......apurate te estoy llamando ¿ qué haces?!, y entremezclados:¡"capitán, capitán¿ qué pasa?,  el avión va muy despacio parece que se detuvo,¿ qué hacemos?! " Julián dio un respingo, se asustó de si mismo y se enderezó en el asiento dispuesto a pilotear nuevamente el avión;  no debía olvidar que en aquellas alturas, él era el comandante en jefe y con una gran responsabilidad; cuando horas después se detuvo suavecito y de a poco en el aeropuerto, los pasajeros muy contentos lo aplaudieron: "¡hurra, hurra!, ya hemos llegado, viva el capitán, viva!"....Julián los saludó con la mano en alto "¡chau, adios!, hasta cualquier otro día".    

sábado, 15 de junio de 2013

 

CASA TOMADA DE JULIO CORTÁZAR

(JUEGO LITERARIO):

Sabes Roberto, anoche soñé con la casa de los abuelos: cuando en los veranos nuestros padres llenaban la camioneta hasta el techo, y con el baúl que apenas cerraba viajábamos dando tumbos, rumbo a su casa. Nos recibían con abrazos y comentarios mil " ¡ah! ¡hola! ¿cómo están?, ¡qué alegría!, ¡qué grande que estás Mariela, qué crecida!, y vos Roberto todo un hombrecito ya;" lo primero que hacía yo, era correr hacia el fondo y el jardín y las habitaciones todas, eran¡ tan espaciosas!, nada que ver con nuestro departamento de ciudad; me revolcaba en el pasto y rápido corría a la hamacas, y vos persiguiéndome con el juego de la mancha, enseguida la abuela nos traía las tortas y los dulces hechos en esa cocina tan especial ¡qué sabor, qué aroma!, aún me parece verla con su delantal naranja siempre atareada, y cuando por las noches nos recogíamos ahí mismo, en la cocina, a cantar canciones y escuchar cuentos, el abuelo a veces tocaba el violín, mientras la abuela acompasaba con la cabeza y los pies; generalmente era mamá que cebaba mate, ¿y papá qué hacía?, sí, él como gran lector tenía su mundo propio, se perdía en la biblioteca de la casa, era capaz de quedarse horas y nosotros después de un rato, nos escondíamos debajo de la mesa o detrás de las sillas, y empezábamos a hacer lío, eran juegos de manos y piernas, con gestos y muecas cómicas; yo me divertía mucho, finalmente era tal el barullo que hacíamos, que nos enviaban a la  cama. Compartíamos el dormitorio, primero era la guerra de almohadas,  luego las sombras de la noche dibujadas en la pared nos llenaba de miedo, entonces nos tapábamos con las sábanas hasta la coronilla, ¡que divertido era!.
A Mariela  se le llenaron los ojos de lágrimas, con nostalgia infinita volvió a tomar su tejido, que cual Penélope, con sus agujas veloces tejía y destejía. Ya los abuelos no están, sus padres tampoco  -Roberto ¿qué habrá sido de la casa?, no volvimos nunca más, a veces se me figura que está ocupada, sí, que fue tomada por intrusos, necesitados o no pero era nuestro refugio; quizás no pudimos hacer nuestra vida por separado, porque así unidos como estamos, somos el resguardo vivo de aquél pasado tan querido, y que tan celosamente guardamos.   

lunes, 10 de junio de 2013


TAN SOLO


                                                                                                                Para Rusbella

Soy apenas una bola redonda, liviana pero no frágil, tengo la fuerza suficiente para desplazarme arriba y abajo, a veces dando tumbos, otras salticando para vencer obstáculos; a veces me siento vulnerable, entonces algún viento inoportuno me empuja, me eleva, ahí todo yo tiemblo de miedo, me desespero, pretendo gritar, pero no puedo articular palabra, sólo siento que me deformo; a veces me hincho, me agiganto, otras parece que me desinflo, entonces mi piel se arruga, mi redondo  cuerpo se puebla de pequeñas depresiones; puedo transformarme, simular muñecos y palomas, y también un vano corazón enamorado.
Sobre aguas tranquilas floto, hago la plancha ¡ah! ¡ qué placer!, nadar no sé, pero con viento y corrientes a favor, me convierto en un experto viajero y las olas me llevan y me traen, a veces entusiasmado veo que casi nado a la par de una enbarcación , entonces me siento importante, me exhibo con orgullo; ¡mi cuerpo húmedo y desplegado al sol simulando los colores del arco iris!: verde, rojo, azul o el añil; pero de repente una mala maniobra o remolinos de agua inquieta, me empujan hacia la orilla; montado sobre una ola gigante me parece tocar el cielo y así un trecho largo, hasta que caramba, el agua se vuelve mi enemiga, me salpica y maltrata, no veo donde estoy, sólo sé que cada vez me siento menos sostenido, casi me golpeo contra una piedra, pero por suerte me recibe una arena blanca y tibia, lo que sí mi cuerpo se ha desdibujado, estoy hacho una piltrafa, todo aplastado y melancólico sólo conservo los colores con su brillo; cuando ya me estoy apagando y pensando quien me va a querer ahora, quien me va rescatar, escucho la voz de un niño:-"mamá mirá me encontré un globo precioso de color azul , dale ¿me lo inflas?". 

jueves, 6 de junio de 2013

YO MANZANA

                                                                                                          
                                                                                                      Para mi nieta Rusbella

¡Yo vivía tan feliz! hasta hace relativamente poco........,mi habitat era un árbol rosáceo, lo compartía con un montón de hermanas tan rojas como yo, nos exhibíamos resplandecientes en esa quinta de árboles frutales; yo soy oriunda de la provincia, sí soy rionegrina. Todavía me parece escuchar la voz de esa niña -"mirá papá, cuantos adornos rojos tiene ese árbol,¡qué relucientes!"- "no son adornos hija, son manzanas"- "¿pero tan chiquitas"?-" ahora las vez pequeñas porque les falta crecer, madurar",- "¡ah! son chiquitas como yo, pero yo ya soy un poco grande"- dicho esto se alejaron, la nena se daba vuelta a cada rato y parecía mirarme tan sólo a mi.
Pasó el tiempo y nadie venía por nosotras, creo que el manzano sufría, ya no toleraba tanto peso y además el tronquito que me sujetaba a la rama, de a poco se fue aflojando hasta que un día me caí, por suerte no me lastimé, porque al piso lo cubría un suave pastito que me contuvo, fue mi sostén; allí quedé depositada, brillante por los rayos del sol; la dueña de la quinta me recogió, me limpió con el dorso del delantal y llamó a los niños- ¡miren cayeron varias manzanas!, ya están maduras, ésta en especial, está intacta y ¡qué apetitosa!"- los niños, creo que eran dos, me pegaron un mordisco y otro y se fueron corriendo, ¡ay! grité dentro mio, ¡me están lastimando!, pero pronto me consolé, son dentelladas pequeñas, ya casi no las siento. Ahora soy simplemente una manzana mordida, estoy triste, me siento abandonada; otra vez el pasto sobre mi piel, si nadie me encuentra puede que cure mis heridas o que me coma un gusano, lo que sí sé, es que ya no soy la misma; estuve así unas horas, hasta que volvió la señora gorda, la dueña de la quinta, cuando me vio enseguida me alzó, me lavó cuidadosamente,-¡qué agradable el agua fría deslizándose sobre mi cuerpo herido!, pero he aquí que esta buena señora decide comerme y no son los pequeños dientes de leche de los chicos, sino fuertes mordiscos que de a poco me van consumiendo; sí implacablemente se cumplió mi destino.
Entre tanto dolor y tristeza tengo tan sólo un pensamiento, que no me abandone mordida y oxidada, sino que llegue hasta mi esqueleto, ¡ay qué horror transformarme en un esqueleto!, pero ¡albricias!, ahí están mis hijas negritas y marrones que al caer en la tierra, podrán renacer, porque en escencia son el germen de cualquier nuevo manzano que pueda ver la luz.
Bueno les conté la historia de mi vida con mi último aliento,les digo adiós , ya casi no existo. 

miércoles, 5 de junio de 2013

 

VIVENCIAS


Recuerdo momentos de un ayer ya lejano, cuando cierto brazo se enroscó a mi, fue casi como una asfixia,qué incómoda me sentí, me contraje toda, tironeé para zafarme, pero aquél brazo arrogante me cernía aún más, como queriendo lastimarme.-- Fuiste cruel y yo torpe por creer en ti, es que la curva de tu entorno era tan suave----; su textura, aroma y calor definitivamente me embriagaron, el simple roce de su piel me producía como un mareo, pero él enseguida me sostenía con firmeza y yo me enderezaba altiva con gallardía. Sí, sólo fui un junco inquebrantable hasta que cierto día se desprendió de mi, con la misma brusquedad, con la misma pasión que otrora lo conocí; y entonces fui apenas un algo circular sin sostén, me sentí vacía, incompleta y fui la nada.
(Otro brazo):---Hoy con tu brazo alrededor siento un algo especial, que conmueve mi interior; me siento querida, si casi vuelo adonde las nubes se remontan por el cielo infinito; ¡Ay qué tierno apretón!; sí, es un día cálido para mi, casi feliz.----Me arrebatas, me emocionas, tu abrazo me invita a soñar, a creer que todo es posible.-----

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...