sábado, 26 de abril de 2014

ROMANCE DE LA LUNA Y EL LAGO

La luna curiosa merodeaba sobre el lago celeste, verde, gris; a veces se asomaba apenas con un arco insinuante, otras desaparecía y el lago  quedaba en tinieblas, se sentía perdido entre las matas oscuras, perdido como un montón de agua sin un porqué; añoraba la luz de la luna, su blanco resplandor, se vestía de fiesta cuando ella aparecía,y orgulloso exhibía sus ondulaciones plateadas, como un espejo reflejaba todo lo de su alrededor: las ramas de los árboles mojando sus cabelleras, el pastito que crecía cerca, la sombra de alguna lechuza en pose estática, pero su mayor felicidad era la imagen de la luna descansando sobre su lecho; expectante esperaba esa visita nocturna, pero ella pícara deambulaba siempre, se transformaba; a veces era un arco que parecía mirar de costado, espiando con un solo ojo se desplazaba y seguía al lago en todo su contorno; y ya era una cara bien redonda con dos ojos apenas, un esbozo de nariz y muy empolvada, tanto que aparecía plateada.En su mirar había tristeza, cierto desasosiego; ¿porqué el lago está  tan lejos, tan inalcanzable para mi?; un día después de llorar, meditar y llorar se dijo: le haré notar mi presencia, me meteré entre el follaje y le enviaré mensajes de luz,.....destellos de plata y oro titilaron aquí y allá......y el lago enamorado dibujó en su entraña, la imagen de la luna con esplendor, con alegría ; y fue admirado, agasajado: ¡miren el lago con la luna!, ¡qué belleza!. Suave bálsamo para la luna, su rostro triste se aquietó y en una noche fue una reluciente medalla dorada suspendida en lo alto, ora inmóvil, ora navegando, semejaba una luna de fantasía, una luna de papel; con los días despacito se fue desdibujando, hasta hacerse totalmente invisible.
Cuando el lago conoció a la luna, no entendía su extraño proceder y quedaba cada vez como vacío, sin murmullos, con el tiempo comprendió que ella le hacía bromas, que jugaba a las escondidas, entonces estático pero lleno de anhelos, la esperó siempre y a él volvía ella, como puerto seguro de amor y de paz.

jueves, 10 de abril de 2014

HISTORIA CON UNA BOMBACHA

Anabel ya se había habituado a deambular por doquier, a dormir en la entradita de cualquier edificio, a soportar los avatares de los cambios climáticos; su cuerpo sufrido a tolerar a veces el hambre, las frutas amontonadas en los cajones, que las verdulerías desechaban, aunque en mal estado calmaban su languidez.
A veces pernoctaba en el sótano de un local abandonado, en especial las noches muy frías o de lluvia intensa, era su escondite, que él consideraba como su hermosa casa a la cual, llevaba diferentes objetos desde....un colchón abandonado hasta una cocinita en desuso, desde utencillos de cocina a prendas de vestir, una frazada rotosa y hasta un viejo sillón hallado en medio de la calzada; por suerte se daba bastante maña para recomponer y darle buen uso a lo que encontraba. Cierto día revolviendo un tacho de basura,encontró una bombacha, prenda que le fascinaba pero que a la vez lo angustiaba, se quedó mirándola, le parecía hermosa; era de encaje, color del tiempo, ¿porqué estaba ahí?, acaso ¿se tiró por error o adrede?, su dueña, ¿ habría sido una muchacha esbelta o una mujer ya madura?; enseguida la recordó a Marisa, ¿la había querido? sí claro pero no pudo amarla, su drama era precisamente la bombacha, , pues cada vez que ella la retiraba de su cuerpo, él sentía que lo invadía la angustia, atónito se quedaba mirando su pubis delicado, la curva suave de su vientre, el pequeño pliegue de su ombligo, entonces con gran desazón sentía como una parálisis, su deseo se esfumaba. Anabel no podía comprender, la miraba con amargura y avergonzado parecía pedirle perdón; ella a veces reaccionaba con ira, con reproches, otras lloraba quedamente, frustrada y herida en su amor propio; esta escena y repetida se deslizó ante sus ojos, mientras cual un objeto fetiche apretaba la bombacha tiernamente sobre su corazón.  


EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...