DESPEDIDA
Perdidos en el tiempo parados en la estación, estamos los dos
esperando el tren que te llevará lejos, lejos de mí
Me pregunto porqué estás siempre partiendo
y queda una herida abierta y un corazón henchido de pesar
No entiendo tu eterno peregrinar
casi te pareces a un pájaro silvestre, que no sabe ni puede anidar
Y así se deslizan las estaciones con sus marcas precisas
pero yo estoy de invierno cuando te vas por los caminos
Parezco un árbol que pierde sus hojas y ya no puede proyectar sombra alguna
Te pido que no vuelvas a mi, necesito reencontrarme nuevamente
Ya no quiero la eterna espera,¡ ya no por favor!
Y luego, ¿qué?, es tan corta la estadía
Y así se deslizan las estaciones con sus marcas precisas
pero yo estoy de invierno cuando te vas por los caminos
Parezco un árbol que pierde sus hojas y ya no puede proyectar sombra alguna
Te pido que no vuelvas a mi, necesito reencontrarme nuevamente
Ya no quiero la eterna espera,¡ ya no por favor!
Y luego, ¿qué?, es tan corta la estadía
si casi siempre nos estamos despidiendo
La mujer gorda sentada en el banco cercano que impaciente mira el reloj, no puede evitar escuchar esa conversación casi monologada; ve a la pareja fundida en un abrazo.
Ella sensiblera y romántica como es, no puede parar de llorar.