miércoles, 15 de octubre de 2014

UNA NOCHE DE CARNAVAL

UNA NOCHE DE CARNAVAL

Parada frente a la ventana observo la lluvia que cae sin parar, ¿cómo paliar mi tristeza, mi desencanto?, busco algo para leer; miro, ojeo y de repente mi vista se detiene en un título: "UNA NOCHE DE CARNAVAL" ¿a ver de qué se trata? .Las comparsas desfilan con algarabía, las murgas atronan con su ritmo particular, al compás de los tambores los bailarines se contornean, saltan, dan volteretas en el aire; la gente se agolpa para mirar, primero en círculo, luego de a poco empujones mediante se desplazan hacia atrás, quedan pegados a la pared.
Llueve, casi ninguno porta paraguas, una nena grita -"¡mamá, mirá ese globo de colores! y al rato,"quiero que me compres más de la espuma"- ; y es ese líquido blanco, pegajoso que va y viene entre todos, chicos y grandes, salpica la cara, los cabellos, la ropa, anega las veredas y las calles, apenas se puede pisar; de pronto un tumulto, es tal la multitud que no se puede avanzar ni retroceder.
Atrapada en el relato, me siento partícipe del mismo, toda empapada intento abrir el paraguas, pero no puedo, con ese aire enrarecido me quiero escapar, pero el piso  resbaladizo me paraliza en el lugar, siento que me asfixio; de repente escucho un grito estremecedor:- "¡ayuda por favor, me caí!, no me puedo mover"- y con un hilo de voz,"- me estoy desmayando"-.
Cierro el libro de golpe bañada en sudor y algo confusa; las manos me tiemblan levemente.

viernes, 10 de octubre de 2014

MI MANO IZQUIERDA

MI MANO IZQUIERDA

No sé porqué acabo de dibujar mi mano izquierda amplia, suplicante, en una hoja de papel; quizás la angustia me convocó, la veo temblorosa como mis párpados que tan sólo me permiten lagrimear, sin embargo los sollozos se sofocan en mi garganta; me siento oprimida y rabiosa, sí esa es la expresión, rabiosa.
       ¿Yo tuve la culpa que te alejaras de mi?, o quizás las circunstancias, el destino; recuerdo cuando nos conocimos, todo en derredor parecía más luminoso, esa noche las estrellas parecían titilar con más fuerza.  Aún resuenan en mis oídos tus amorosos galanteos con ese tono de voz tan especial, casi un caramelo y ese perfume embriagador que aún me parece percibir.
           Mi mano izquierda dibujada en el papel, casi parece ser la extensión de mi corazón y conversa conmigo: -no quiero sufrir más, quiero cerrar mi compuerta de lágrimas y asumir que  aquello no fue un fracaso sentimental, sino un gran bochorno-. 
       

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...