jueves, 27 de enero de 2022

EL ESPEJO QUE ME OBSERVA

Vive conmigo desde hace años adosado a una pared del dormitorio, lo viste un marco plateado con finos trazos ondulados, que semejan cadenas engarzadas.

Cada vez que me cambiaba de ropa o lucía un peinado nuevo, me presentaba frente a él con mohines y sonrisas impostadas y él, me devolvía hermosas imágines de mí, tan sensuales, tan picarescas; yo le tiraba besos de agradecida, él parecía conmoverse por mi gesto, vibrando con brillitos titilantes.  Pero desde hace un tiempo, mi espejo ya no es tal, creo que perdió la razón, pues me devuelve una imagen que no soy yo, me refleja distinta,  mis cabellos parados y rígidos como estacas, con unos ojos enormes y extraños que no me miran, los dientes superpuestos, todo mi rostro en una mueca; espantada me pongo de costado, ¡ha! todo mi cuerpo distorsionado, perdió los límites!, no reconozco mi cintura, me veo cuadrada o redonda, ya no sé, ¡pero ésa no soy yo!, ¿o si?.

Entre ambos había como un enamoramiento, recuerdo que yo me miraba y él siempre con alabanzas, “niña bonita” me nombraba, “mi ninfa adorada, mírame siempre, no te apartas nunca de mí” , ¿y ahora qué?, ¡qué extraño todo!...entonces, una gran duda me perturba: ¿yo sufrí una metamorfosis, o él se transformó en un pobre vidrio triste y opacado por los años?.

martes, 11 de enero de 2022

LOS UNOS Y LOS OTROS

 Inocencia avasallada, sentir burlado ¿porqué herir al que distinto se manifiesta, acaso lo establecido por acostumbre a través de los tiempos es lo que debe ser?, si las diferencias en el pensar y el sentir hacen al devenir de los progresos.

Sentires que siempre existieron fueron tapados, embrujados, salen a la luz y la mirada curiosa, se asombra, se desgrana,  surgen voces que reconocen y denuncian,  afectos que cobijan;  la sociedad rompe estructuras y avanza, ¿acaso con aceptación de mi y del otro distinto?

TESTIGOS

En un bar del conurbano, una mesa vacía recién abandonada, objetos pertinentes allí descansan, son mudos testigos de la soledad de alguien, que en inútil espera, finalmente se fue.   Quedaron una taza con restos de café con leche, un vasito con agua, un plato con restos de macitas, bolsitas de edulcorante en un recipiente de plástico y una botellita vertedora probablemente de azúcar.

Los sobrantes del plato, quizás tenían que ver con una retirada brusca, o con inapetencia provocada por un clima de desaliento,  ¿y la taza de café?  ¿cuántos bebieron de su borde dejando su impronta, cuántos secretos y sabores guarda, qué de susurros humeantes quedaron atrapados?.

El único que sigue indemne es el vasito de agua, quizás el único, que podría contar historias de amores contrariados, de promesas y risas locas, de fabulaciones y traiciones, de alegrías y sinsabores,  Vasito cómplice que te vistes de burbujas o diáfano luces, según las circunstancias, si desaparece tu líquido tan preciado, las historias que tu guardas, serán maniatadas en el tiempo.

 

 

TIEMPO PRECISO

 Era un tiempo sin tiempo y yo escondida en tinieblas, apenas un ser en potencia, la nada en espera.

Allá lejos y hace tiempo dos células primitivas, una ondulante y traviesa, la otra vital y nutricia se cruzaron y fueron una; aquél tiempo sin tiempo emergió de improviso, se expandió con aperturas y espacios cada vez más amplios y en ese tiempo preciso yo fui.

Un nido tierno y amoroso, lleno de rumores y murmullos me albergó, en aguas claras floté,  me sentía feliz, a veces se me daba por bailar, dar vueltas y girar en redondo, entonces desde el exterior sentía caricias, voces extrañas que hablaban entre sí y hacia mí, me decían querida  te amo, también escuchaba sonidos melodiosos, ¡ música especial para mí, qué placer!.

Pero ocurrió que cierto día, mis pies y manos se precipitaron sobre una pared dura e impenetrable, me faltó el aire, casi más me asfixiaba; de repente escuché voces fuertes, intensos jadeos y tanta curiosidad que sola me expulsé. Y.. aquél tiempo se detuvo,  para dar nacimiento a otro tiempo, más pausado, menos precipitado.

La conocí a mi mamá y de ella me prendí con el primer llanto, más luego también a mi papá, lo que no sabía era de mi otra parentela; ¿así que ésta es mi nueva vida?, no entiendo porque todos me miran embobados y me hacen cosquillas en la pera,  yo me sonrío apenas pero siempre después de comer.

¡Qué raro todo!, por ahora solo trato de mirar y escuchar y solo sé que cambié de hábitat.

   

lunes, 10 de enero de 2022

AMOR FILIAL

Sentados en la confitería frente a frente, no hacen más que mirarse, de repente ya sin poder tolerar más la mirada penetrante de su hija, se da vuelta hacia la calle, la que a través del vidrio observa sin ver y piensa: mi hija querida se fue a Europa con apenas 18 años, becada por el Mozarteum a perfeccionarse en canto lírico,  recorrió países y salas de concierto, y ahora, tantas preguntas agolpadas en mi garganta, tanto para contar y no se me ocurre nada.

La recuerdo de pequeña dibujando personajes, con sus diálogos y monólogos, y más tarde cantando bajito por toda la casa, hasta que un día pidió ir al conservatorio de música a estudiar canto; cuánto hace de aquél entonces!; ahora la veo  tan distinta, claro ya no es mi nena pequeña, sino toda una mujer y yo estoy envejeciendo, ¡ qué necesidad de abrazarla y de hablarle como siempre, pero siento que no puedo, la emoción me embarga, falta nada más que derrame lágrimas, no sé si de alegría o tristeza porque pronto se irá otra vez.

Y ella piensa : pobre mi papá , está muy cambiado, más canoso, introvertido, ¿quizás desde que se separó de mama?; ¡qué pena!, los extrañaba tanto, volví por ellos para verlos, y me encontré con la sorpresa, pero bueno es mejor así, siempre pensé que sin afecto la vida es más difícil, yo me consagré al arte, pero espero algún día encontrar un amor que me complete. Y de repente:” sabes papá voy a  cantar en  la Öpera de Viena” La Traviata”,  a vos te gustaba tanto…, ¿qué te parece si vienes a verme y con mamá?, los llevaré de paseo a conocer diferentes lugares, yo les pago los pasajes”, él se volvió a mirarla con ojos brillantes,” ¡oh me encantaría!, sería bueno, muy bueno” y entusiasmado la tomó de las manos, apretándolas entre las suyas, “mis manitas pequeñitas de cuando te llevaba a la escuela”, “jaja papá sí, ¿te acordás”?; recién se percataron de sus vasos de agua y divertidos brindaron por su próximo encuentro.

 

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...