martes, 26 de julio de 2022

SOLEDAD

Noche cálida, sentada en el parque al pie de un arbusto, la luna me refleja, ya no pienso en la soledad, solo me permito sentir y se agolpan los recuerdos.

Tu y yo tomados de la mano, caminando por la playa tan extensa, cada vez más cerca de la escollera, cada vez más lejos de las  blancas carpas, y cada tanto pequeñas olitas resueltas en espuma, mojando nuestros pies; se lo veía al mar tan sereno y celeste como al celeste cielo.

Tu y yo en un tupido bosque de lengas y cipreses, adentrándonos en su misterio; ya casi la hora del crepúsculo, extraños sonidos alertaban nuestros sentidos y nos convocaban al abrazo, donde el miedo se evaporaba y afloraba la risa, y más allá la maravilla de las nieves eternas de la Cordillera.

Cuando en París paseamos por sus calles, con sus balcones floridos y por el barrio de  Monmartre artístico y pintoresco; a orillas del río Sena, una noche nos juramos amor eterno, tus labios tenían el aroma dulzón y la picardía de Paris, aprisionados en un abrazo, sentía tu cuerpo tibio, la magia de tu encanto y la exaltación en mí, todo parecía fluir tan pasional, tan natural, mientras la torre Eiffel, parecía saludarnos con el titilar de sus luces multicolores.

  Como en una nebulosa, el son cubano de pronto latió en mí, con su música en cada esquina, tan cálida, tan sensual, y  los atardeceres en la Isla de Heminguay,  con su particular colorido que tanto me emocionaba; sentados frente al mar, tu cabeza apoyada en mi regazo, yo acariciando tu revuelta cabellera y tu susurrándome quedo entrañables palabras; ¡cuánta bohemia tu y yo!, en cada puerto una canción, en cada puerto una flor y la aventura asomando.

El frescor de la noche me apartó de mis ensueños,  ya sentía el pasto húmedo , me incorporé y me dirigí al interior de la casa, al pasar por el espejo cercano a la entrada, vi mi rostro estampado en él, tan expresivo, tan disímil, lo vi distraído con la mirada luminosa y la sonrisa esbozada, y lo vi triste, con un rictus amargo, fue tal mi sorpresa que nuevamente me invadió la angustia y la soledad hizo eco en mí.

SUEÑO MEMORIOSO

Me desperté de golpe bañado en sudor, miré a mi alrededor temeroso, anhelante, pero ¡qué suerte!, reconocí mi habitación tan cálida y confortable, ¡estaba en mi cama!, ¿ entonces?  ¡ay!  tuve una horrible pesadilla; me restregué los ojos tratando de despejarme, y  ¡ qué extraño!, aunque algo confuso recordé casi todo mi sueño.

Me hallaba recluído  en un sótano lúgubre casi sin aire, apenas una rendija por la que se filtraba un rayo de luz ,y lindando con el piso una portezuela que seguramente daba directo a la calle ,a ras de la vereda, pero no estaba solo, me acompañaban ruidos de distintas tonalidades, que me impedían pensar, varias veces intenté interrogarme, pero…¿qué hago yo aquí?, me sentía como envuelto en un torbellino.

 Pasos que vienen y van, algunos rápidos, otros más lentos, quizás un anciano?, parloteos y risas de niños, el golpeteo de algún bastón en la vereda, el desliz probable de una pelota y alguien gritando:¡”agarrala que se va a la calle”!, un bebé llorando y… “ya llegamos mi vida, tranquilo, ya vas a comer” esa expresión tan dulce me consoló un poco; yo tirado en el piso, traté de incorporarme,  acercarme a la portezuela y  abrirla, imposible; con ese techo tan bajo sentía que me asfixiaba, ¡qué angustia!.

Ahí del otro lado, sí, los chasquidos de besos apasionados ¡ ah! Dos enamorados, cuánto hace que el amor no me convoca, y de repente un terrible estrépito, corridas y gritos, “rápido que el humo nos envuelve, el edificio del municipio se desplomó, ¿ un atentado”? tiros y ayes de dolor “Dios mío corramos” .

Ahí me desperté, pero yo estaba a salvo en mi casa y en mi cama, con mi inefable perra Alondra y feliz calor de hogar, aún no lo podía creer.

 

 

 

SUFRIDO ABANDONO

Zapatilla loca, cuántas aventuras compartidas!

Zapatilla desgastada con la impronta de caminos, senderos y bosques

 Juntas trotamos felices por los días de la vida

Zapatilla rosa fuiste hermosa, y ahora luces perdida en el cemento

 Con el cual,  en ese color arenoso te mimetizas

Tienes toda la apariencia del sufrido abandono

Acaso extrañas a tu par?

Sabes?,  está en el cajón de los recuerdos

No pude con las dos, porqué tú?

Te eché a la suerte y caíste vuelta del revés

Es la despedida, pero no te olvidé

Si juntas hicimos  leguas, bailamos zambas y chacareras

Y en los bordes de los caminos nos sentamos para el merecido descanso

No me mires con reproche, si guardo de ti los momentos más emocionantes

 Desde la ventana te miro, te saludo con un adiós lleno de amor

Una lágrima se desliza por mi mejilla

 

SECRETEANDO

“Abuela  contame  algún secreto” , decía ella de apenas 10 años,  _ pero no tengo ninguno Linda _dale abu… seguramente debes conocer rmuchos, ella se quedó pensativa unos instantes y luego  ¿”acaso vos sabes lo que es un secreto?” _ claro que sí, algo que está guardado y una no se entera, hasta que de pronto lo descubre, o se lo cuentan, _¡muy bien!  entonces te recomiendo que en lugar de tanta pantalla,  vayas a la biblioteca a hojear los libros, quizás algo te entusiasme.

A Linda no le gustó mucho la idea, no obstante, curiosa se dirigió allí; se impactó deslizando su mano por los lomos de cuero marrones, con sus letras doradas cual oro,”¡qué bonitos!,  ¿qué contarán?”, finalmente eligió uno que se refería a la naturaleza,  comenzó a hojearlo y enseguida a leerlo; descubrió los secretos de la luna y del sol, supo de las estrellas fugaces y los agujeros negros, y supo de los mares y de los animales acuáticos, se detuvo en los retratos de los lobos marinos, de las focas y los delfines; así pasó la tarde descubriendo también los secretos de las plantas y de los distintos seres que habitan la tierra.

La abuela finalmente la fue a buscar –¿Linda todavía aquí, no te aburriste? _ no al contrario, me encantó, descubrí los secretos del saber y el placer de leer _muy bien chiquita, me alegro por ti, los grandes secretos del conocimiento están en los libros.   Abuela y nieta pasaron al comedor a tomar una rica merienda y seguir conversando, acerca de los secretos recién descubiertos.

 

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...