jueves, 31 de diciembre de 2015

TUS PUPILAS HOY

Tus pupilas hoy están dilatadas; tu mirada abierta inquisitoria, como  asombrada me escudriña.¿Qué tormentos se esconden detrás?, ¿acaso te incomoda mi presencia?.
Siento tus ojos acusadores sobre mi; tu mirada es hoy oscura ¿qué negros pensamientos la atraviesan?
Las preguntas se agolpan en mi garganta, pero no puedo emitir ninguna, un nudo me atraviesa, tan solo puedo mirarte y ver como tu mirar tan expresivo se va transformando, hace momentos era el fuego y la ira, luego la congoja empañó tus ojos, y ahora la resignación y un supremo cansancio hace que parpadees a cada rato.
Tus pupilas ya son apenas un punto oscuro en tu azul profundo, y yo me siento impotente de poder remediar tu tormento interior.

martes, 22 de diciembre de 2015

COLOR PREFERIDO

A ella le gustaba pensarse en verde y amarillo, ciertamente no podía separarlos.
El amarillo le representaba la vida, la luminosidad radiante del día, no le gustaba la noche oscura y llena de tinieblas. Adoraba pasearse por los verdes prados o vislumbrar los tenues rayos amarillos, a través de las tupidas hojas del bosque cercano.
Frente al amarillo verdoso se sentía renovada, con sus energías plenas, capaz de emprender arduas tareas.Sentada entre los verdes pastizales, al borde del arroyo que transcurría suave, escuchaba su blando murmullo y se adormecía en busca de sueños ignotos.
Las margaritas eran su obsesión, nunca podría deshojarlas pensando si la quieren o no, más bien las cubría de mimos acariciando sus pétalos aterciopelados. Adormecida en esa quietud verde-amarillenta, pensaba: si los hombres detuvieran su mirada un poco más en el amarillo-verdoso que desprende la naturaleza viva, cuanto más cercana sería la paz que todos anhelamos. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

EN LA SELVA DE LA VIDA

EN LA SELVA DELA VIDA

Ya titilan las primeras estrellas anunciadoras de la noche que se avecina, los ruidos cotidianos se van aquietando, un manto oscuro se extiende por doquier, cada vez más denso, más tenebroso. Solo en las esquinas de un barrio cualquiera de buenos aires, las lámparas que penden desde lo alto derraman una luz blanca, inquietante por su soledad.
Cada tanto un bocinazo perdido o el frenar brusco de un colectivo sacuden el silencio; pocas personas transitan por las calles: un taconear apresurado camino a su casa, otro que con paso diligente y cansino acompaña al perro en su ronda nocturna habitual. De pronto irrumpen en la noche los acordes de un piano con el tango "los mareados", el llanto perdido de un bebé. los ecos de una tv puesta a volumen, una carcajada sonora, murmullos de amor en alguna puerta.
Es la vida, el conglomerado humano que ahora bulle en las casas, en el seno del hogar que entibia, resguarda y acoge ¿es así o debiera?... y se dan el encuentro y el desencuentro.
Pero más allá de las puertas herméticas, en la calle quieta, oscura, febrilmente unas manos trabajan: desatan, rompen, desparraman unos bultos negros prolijamente amontonados al lado de cada árbol, ¿qué encierran, desperdicios, lo inservible para unos, manjares para otros? sí, y la mirada se extiende, hurga selecciona; dedos diligentes manipulan, separan y a su vez confeccionan otras bolsas, con otros destinos; ya no es la basura que se incinera, sino la "exquisitez" que se consume.
De repente en medio de ese trajinar de gente mayor, jóvenes y algunos niños, estallan fuertes alaridos junto con maullidos inquietantes; las manos de los hombres son desgarradas por pezuñas, mordidas....; persianas que se abren ,gente que se asoma  por las ventanas y ¡horror! ¿qué ven? felinos de cola levantada, lomo arqueado y ojos amenazadores enfrentando a los humanos y estos a su vez y a la par ¡estamos en la selva otra vez!, se trata de sobrevivir. A tanto han descendido estos hambrientos, que ya ni siquiera luchan con sus congéneres, sino con los señores de la noche, los antiguos depredadores de las bolsas de residuos.
Y esta pelea a muerte y ¡oh contradicción! por la vida, se interrumpe cuando un baldazo de agua tirado desde algún balcón, espanta a los felinos que huyen despavoridos.En la escena quedan hombres y mujeres, desgarrados sus brazos, sus mentes, sollozos que se ahogan en sus gargantas y los niños sí llorando; alguien dice con honda amargura,¿es éste el famoso mundo globalizado donde unos miran desde arriba y se hacen los distraídos y otros abajo, cada vez más míseros luchando por unos mendrugos?...La pregunta queda en suspenso, flotando en pos de un devenir.
La noche vuelve a su silencio, intentando el descanso.   

viernes, 23 de octubre de 2015

DESPEDIDA

DESPEDIDA

Perdidos en el tiempo parados en la estación, estamos los dos
esperando el tren que te llevará lejos, lejos de mí
Me pregunto porqué estás siempre partiendo
y queda una herida abierta y un corazón henchido de pesar
No entiendo tu eterno peregrinar
casi te pareces a un pájaro silvestre, que no sabe ni puede anidar
Y así se deslizan las estaciones con sus marcas precisas
pero yo estoy de invierno cuando te vas por los caminos
Parezco un árbol que pierde sus hojas y ya no puede proyectar sombra alguna
Te pido que no vuelvas a mi, necesito reencontrarme nuevamente
 Ya no quiero la eterna espera,¡ ya no por favor!
Y luego, ¿qué?,  es tan corta la estadía
si casi siempre nos estamos despidiendo

La mujer gorda sentada en el banco cercano que impaciente mira el reloj, no puede evitar escuchar esa conversación casi monologada; ve a la pareja fundida en un abrazo.
Ella sensiblera y romántica como es, no puede parar de llorar.





viernes, 9 de octubre de 2015

TU RETRATO

TU RETRATO


Tu retrato en mis manos lo humedecen levemente, ¡cuanta tristeza en tus ojos oscuros!, dos gruesos lagrimones han borroneado el rimmel de tus ojos y ávidos se deslizan por tus mejillas.
 Recuerdo aquella noche que te vi, casi igual como luces ahora: una boina escarlata de lana algo raída, te abrigaba del frío invernal; te cubrías con una capa grisácea amplia, arrugada, no parecía pertenecerte; una pañoleta de seda blancuzca, caía sobre tu pecho en voluptuosos pliegues y sobre el costado izquierdo por encima del corazón, primorosos volados encerrando una rosa roja, ¿acaso un toque de distincion?.
Te ves muy joven, quizás 18- 20 años, de boca pequeña, nariz fina y recta, una impronta de  energía en tu rostro, pero en tus ojos ¡tan tristes! leo desamparo, quizás la soledad de las calles y el deambular sin hogar ni destino.
Observo tu retrato y sin un porqué , lo asocio con noches frías en Paris, noches largas y brumosas con amaneceres helados de escarchas, y tú dormitando bajo los puentes quizás abrasada a un amor intrascendente; tal vez integras una pandilla callejera y sobrevives con pequeños hurtos o con sutiles malabarismos, detenida en medio de las calzadas, frente a faros indiferentes, impacientes; o acaso te ganes la vida al estilo de Edith Piaf, entonando canciones por las calles de Paris.
Hoy te veo de esta manera, quizás mañana con el nuevo día, te vislumbre con un futuro más venturoso.
Me has impactado, siento deseos de acercarme a ti, para con afecto, tenderte una mano amiga; ¡eres tan joven!, tienes años para derrochar y vivirlos plenamente, solo falta ese toque mágico de los pueblos, para que todos podamos ser, sin diferencias, sin la ley del más fuerte, simplemente reconocernos como seres semejantes, los humanos, con iguales derechos y oportunidades.                                                                                                        

jueves, 1 de octubre de 2015

DESCONSUELO

DESCONSUELO

Pero que pequeña es esta cocina, apenas puedo darme vuelta, que la mesada, que la mesita y los bancos apilados; que la panera y la frutera.
Cuando extiendo un brazo en pos de un alimento, tropiezo y casi choco conmigo mismo, giro en redondo y mi nariz pega contra la heladera; siento el aire enrarecido, trato de abrir la ventanita pero se me interpone el changuito todo cargado aún, no tengo como ni donde vaciarlo; siento que me ahogo, me agarro de la puerta corrediza bruscamente la abro y, caramba me quedé con el pestillo en la mano.
Paso a la otra habitación, la única que tengo, tan estrafalaria y antojadiza como yo; sí, yo era coleccionista de espejos, ahora ya no Dios me libre. Espejos redondos, plateados, altos y estilizados, otros curvos semejantes a una luna menguante, y más allá uno dorado con bordes ondulados, ése justamente tiene la virtud de desfigurar la imagen. 
Entonces a cada rato y en todas partes me veo, pero hoy no tengo ganas de mi, de reflejarme a cada instante, hoy quiero escapar de mi, me siento insoportable, y para colmo estoy aprisionado entre la cama y el ropero. 
Y ¿si voy para el baño y trato de refrescarme?, siento mi cara ardida, palpitaciones, lo único que me falta  ahora es desmayarme frente a los espejos, y ¿si alguno tiene una camarita escondida?; me deslizo con paso sigiloso y vacilante apretado contra el ropero, espero que no se me caiga encima, y agarrado de la colcha que cubre la cama, voy camino al baño.¡Ah! por fin la piletita, el agua fresca, casi me tiro encima de la misma; y cuando me incorporo, sin querer con el codo abro la ducha, entonces como una catarata se desparrama sobre mi, ya no puedo huir, con una mano retorcida hacia atrás, trato de cerrarla, mientras el pequeño espejito del baño, me devuelve una imagen grotesca, irrisoria; ¿ése soy yo? me digo, y sí debe ser,¿quién más puede ser?, pero ¡qué aburrido! me tengo que salir de mi, ya quiero ser otro.
Desconsolado miro para algún otro lado, pero por ahora no veo nada.  

jueves, 30 de julio de 2015

ANDANDO EN LA VIDA

ANDANDO EN LA VIDA


Aquél tiempo se había detenido para siempre, aún tenía grabada en su retina las miradas de odio de aquél hombre, alardeaba de ser el mejor maestro de la escuela y ser un experto en razas y seguramente también en razias.
Ella cursaba primer grado, recién había cumplido 6 años y se sentía diferente, discriminada por la mayoría, especialmente cuando en la hora de religión, debía salir de la clase junto con otros pocos compañeros, entonces en otra aula le daban lecciones de moral que nunca entendía nada, de tan distraída y apenada que estaba; en los recreos los burlaban y no los dejaban participar en los juegos, a la salida de la escuela últimamente, también los apedreaban, entonces tenía que apurar el paso o salir corriendo, ¡cuántas veces! llegó a su casa bañada en lágrimas y con alguna que otra lastimadura.
El ambiente en su casa era de preocupación y en la calle cada vez más denso, en especial de noche se escuchaban marchas de pesadas botas, eran los llamados "camisas pardas"; muchachos fornidos con gorra y rostro inexpresivo, que cometían distintos vandalismos contra negocios y familias judías; además de considerarlos una raza "inferior", los acusaban de usureros y de acumular riquezas a costa del pueblo sufriente.
Los judíos fueron los chivos emisarios, de una situación socio-económica difícil, en la Alemania de los años 30; esta circunstancia más los discursos inflamados de un demagogo, un loco carismático tomado como líder, fueron la siembra. Así jóvenes de escasa instrucción y futuro incierto enarbolaron la bandera del fascismo; con cánticos y consignas varias, extendiendo su brazo derecho al compás de ¡heil hitler!, comenzaban su faena nocturna, y la noche transcurría plagada de gritos, socorros y ayes de dolor; por la mañana diferentes edificios aparecían con las pintadas de la cruz esvástica.
Elena recordaba todo eso con horror, su familia no era religiosa, simplemente respetaban las tradiciones, quizás en homenaje a sus antecesores, todos alemanes de generaciones. En ese entonces sus padres, ambos profesionales hablaban de la necesidad de emigrar, pues sus vidas y de los hijos corrían serios peligros, pero no lograron escapar, esa misma noche, su hogar sufrió el atropello de la barbarie; su padre mal herido y arrastrado afuera, ante los gritos y súplicas de su madre y el llanto desconsolado de su hermano menor, de apenas 4 años de edad.
De su padre no supo más nada; ella con su madre y hermano fueron despojados de todo y más tarde, deportados a un campo de concentración en Polonia; luego supo que su hermano con el estigma de judío por la circuncisión, corrió la suerte de miles de otros niños, su madre no pudo resistir tanta crueldad; aún resuena en sus oídos su llanto quedo.
Elena siempre pensó escapar, y cierta noche oscura de estrellas, con su cuerpo tan escuálido, pudo pasar a través del alambrado que cercaba el campo, y echó a correr con tanta energía ignorada y tanta distancia, que cayó desmayada entre pastizales.
Al día siguiente, se halló en una casa con gentes desconocidas, una familia que la protegió y la adoptó como una de los suyos, así fue creciendo con una identidad ficticia y una vida prestada.
Ya mayor no quiso permanecer en la vieja Europa y emigró a América; conoció el amor, tuvo hijos y nietos, profesora en ciencias sociales dedicó toda su vida a la lucha contra el racismo, bregando por los derechos humanos;......¡qué invento esto de las razas! era su slogan.
Elena había sido una joven muy bonita, rubia de grandes ojos celestes y tupidas pestañas, parecía pertenecer a la "noble" raza aria; ahora es una viejecita enjuta,  pero aún de expresión vivaz. Hoy sentada frente al televisor, con la mirada abierta los ojos brillantes, observa en la pantalla el festejo mundial, de cuando el triunfo de los aliados en esa guerra absurda..., que finalmente terminó un 8 de Mayo de 1945. Se pregunta: ¿habrá una tercera guerra mundial?, entonces se sintió temblar y en el contorno de su cuerpo la luz naufragó y se hizo desorden.

miércoles, 3 de junio de 2015


IMPACTO


Lo vi anoche en la reunión literaria, su rostro me resultaba familiar, sentía una necesidad imperiosa de entablar conversación con él, y siguiendo un impulso que nacía de mis entrañas, me acerqué- ¿"hola, usted es habitué a estas charlas"?- "sí suelo venir, todo lo concerniente a la poesía y la narrativa me interesan mucho y me hacen bien, emocionalmente me siento vivo, cuando en una época estuve como muerto o casi".
La respuesta me sorprendió, pero no pregunté, en cambio le conversé sobre los últimos libros que leí; cuando entre otros le mencioné: "Ayer no ha terminado todavía" de Ester Izaguirre y "La conjura contra América" de Philip Roth, noté que parpadeaba levemente y se ponía pálido, pero enseguida retomó la compostura y me contestó:- "no sé de que se trata ese libro que habla del ayer, pero a mi ese título me viene al pelo, pues las pesadillas del ayer, aún me persiguen y será así hasta el fin de mis días; el otro sí lo leí, es un relato de como la persecución nazi puede volver a repetirse; es lógico que después de aquel siniestro genocidio, los judíos de todo el mundo estén atentos a cualquier manifestación que les signifique una amenaza", -"es una novela, pura fantasía"- le respondí, -"sí, pero es bueno tenerlo presente, para que no se pierda en  la memoria del olvido".
Esto último lo dijo con los ojos húmedos, entonces me remonté a mi propia historia: corría el año 39 y había amenazas de guerra, los progroms contra los judíos eran cada vez más frecuentes, yo vivía con mis padres y hermanos en un pequeño pueblo de Polonia, y dada la situación, mis padres con apenas 18 meses de edad me entregaron a unos tíos que pensaban emigrar. Supe que vivimos un tiempo en Paris, pero luego cuando en septiembre de ese año, que estalló la 2° guerra mundial y Francia entró en el conflicto, nosotros viajamos a América, así fue como finalmente desembarcamos en la Argentina.
Yo no tuve ocasión de extrañar, pues era muy pequeña cuando me separé de mis padres; mis tíos sin hijos propios, me criaron con mucho amor, a ellos les debo lo que soy. Después ya casi adolescente, supe del horror que padeció mi familia, así como millones de judíos que fueron torturados e incinerados en los campos de concentración.
Esto que cuento pasó como una ráfaga por mi mente y me quedé mirando a ese hombre con extrañeza, lo interrogué brevemente, más con la mirada que con la palabra; él me comprendió de inmediato y lo que a continuación me contó  me dejó helada. Era oriundo del mismo pueblo donde yo nací, me habló de las penurias padecidas y como logró salvarse; fue gracias a una familia que con documentación falsa, rescataba en especial a los niños, para llevarlos a un país neutral. Había llorado mucho no queriendo separarse de su madre, pero ella con súplicas y sonrisas teñidas de lágrimas lo convenció, quizás con la esperanza de un futuro reencuentro, tenía tan solo 3 años de edad .
Luego de unos instantes de mirada perdida, como hundida en el pasado y en aquel rostro tan querido, con la voz quebrada prosiguió:-"cuando terminó la guerra, quedé pupilo en una escuela, más tarde trabajé como aprendiz, en diferentes oficios, no me iba mal pero yo quería irme de la vieja Europa, América significaba para mi ,la esperanza de un futuro mejor y aquí me ve, padre y abuelo de una buena familia, además cumplí con mi gran anhelo, soy profesor de literatura; pero muchísimas veces, la tristeza me ronda"-.
Al terminar su relato me dijo:-"¿te puedo tutear?, yo hace rato te venía observando, sentía que teníamos muchas cosas en común, como cierta pertenencia, y quise hablarte, pero no sabía como, no me atrevía, y he aquí que a vos te pasó lo mismo y sí, viniste a mi"- 
Miré sus ojos pequeños que me sonreían, su expresión de ternura y siguiendo otro impulso inesperado lo abracé, sentí que los dos vibrábamos al unísono, ¿acaso sería mi hermano?.    

sábado, 2 de mayo de 2015

UTOPÍAS POSIBLES

UTOPÍAS POSIBLES

Pedro siempre quiso viajar, conocer mundo; soñaba con recorrer distintas geografías, contactar con sus gentes y las distintas culturas, ¿pero cómo?, no tenía dinero suficiente, ni la fuerza para tal emprendimiento.
Eterno soñador de quimeras, realizó su comportamiento habitual: recorrió agencias, se ilustró con folletos y mapas; se compró ropa adecuada para la nieve y los frios de los países nórdicos; un enorme gorro de piel, con el que pensaba impactar a las rusas, hasta tomó clases de canto en distintos idiomas, pues tenía facilidad de aprendizaje y buena voz de barítono; era tal su sueño fantasioso que se veía aplaudido en los mejores teatros de Europa.
Por su mente que parecía un torbellino desfilaban sin cesar, los fiordos con sus costas escarpadas y lindando, las montañas nevadas de Suiza; la vieja Paris con sus callecitas estrechas y adoquinadas, y los cafés aledaños; la torre Eifel y los suburbios y más allá los palacios relucientes al sol, oscuros y solitarios por dentro; y se veía en una noche de luna llena, con un amor tomados en abrazo caminar por la ribera del Sena. 
Luego la neblina londinense y la compostura casi embalsamada de sus habitantes, y la alegría de España con sus castañuelas y la impronta de las tres culturas.
En la romántica Venecia, deslizarse en una góndola en suave balanceo por las aguas plácidas; y se veía en África montado en un elefante, y también en medio de tupida selva, compartiendo ritos y costumbres con los nativos; en la India milenaria con sus vacas sagradas y los gurúes en pose estática meditando.
Más tarde en Turquía, con el bullicio de sus calles y las distintas mercancías expuestas cual un mercado persa, con sus eternos  pregoneros de precios imposibles y el regateo mediante;  en Israel pujante y cosmopolita, frente al muro de los lamentos.
Pedro comentó de sus viaje a todos sus allegados y para hacerlo más creíble incluso para si mismo, desapareció de los lugares habituales, simplemente se encerró en su casa,y fue el testigo mudo de su frustración.
Para paliar tanta tristeza se vistió de payaso, compuso su nariz con un enorme pompón rojo, se pintó unos labios carnosos con abundante carmín y dejó que su sonrisa asomara a través de unos dientes blanquísimos; sólo sus ojos expresaban su sentir, y no pudo evitar que alguna lágrima traviesa salara su boca.
Parado frente al espejo se hacía morisquetas mientras reía a carcajadas, y con voz chillona repetía una y otra vez:¿"no ven como me deslizo por el mundo en una alfombra mágica? y pronto, pronto también llegaré a la luna y a Neptuno y a Orion y quizás algún cometa perdido me reciba en su regazo; sí, ya los estoy orbitando".
Balanceando levemente el cuerpo con los brazos, hacía como que planeaba, mientras la luna, a través de la ventana le enviaba un guiño picaresco. 

domingo, 26 de abril de 2015

DESAMOR

DESAMOR

Yo vivo en el norte, él en el sur, en verdad no queda muy lejos; respondiendo a las coordenadas establecidas, apenas cruzando la calle cinco cuadras más allá, está su casa .
Pensar que nos queríamos, nuestro amor era muy desparejo, nos veíamos cada tanto así como de pasada, quizás por cercanía o tiempo libre, no sé. Y ahora como dice el tango aquél, parecemos dos extraños, casi enemigos; pero, ¿cómo empezó todo?.
 Sí, las gentes de este pequeño pueblo de provincia que se entretienen fabulando: que yo,.... que él...., nos somos infieles, ¡ah! las envidias de siempre. Y así de a poco, la duda de las mentiras verdaderas y viceversa se instaló entre ambos, la incertidumbre se acompañó de angustia, y los momentos de amor se trastocaron en rabia, desdén.
En verdad ¿será mi enemigo, o simplemente es un juego de a dos de lo que ya no puede ser?.  
¿Acaso es cierto que el reverso del amor es el odio?, a veces pienso, que me gustaría reencontrarme con el anverso, no sé él.

domingo, 1 de marzo de 2015

¿EL MISMO CUENTO DE SIEMPRE?

¿EL MISMO CUENTO DE SIEMPRE?

Hoy es el día esperado, será coronado rey; le pondrán una larga túnica roja con brillantes lentejuelas doradas, una corona de zafiros adornará su frente, lucirá un elegante bastón con puño de oro, en minutos más ocupará el trono real.
A sus pies el pueblo bizarro gritará ¡viva el rey!, cien cañonazos se dispararán al aire y el cielo resplandecerá con mil colores evanescentes.
El rey ceremonioso aprenderá a saludar con la mano, con ligeros movimientos de cabeza, con la sonrisa opaca, con la mirada que henchida mira sin ver.
 Un miembro de la corte, hará un discurso de pura charla vana; el pueblo esperanzado lo aclamará. Todo ese día será de puro festejo, se repartirán globos y matracas, además torta de chocolate con un brebaje dulce; sonarán marchas, valses y polcas, todo transcurrirá como de novela.
Tiempo después, el pueblo verá que nada ha cambiado, que siguen siendo esclavos ,acechados como siempre por la pobreza; mientras en palacio se tejerán intrigas también como siempre, llenando el vacío de sus vidas con amores necios y negocios turbios.
En medio de tanta pobreza de espíritu, el rey se paseará con su sonrisa algo ingenua ordenando, planeando guerras y nuevos placeres, jugando al juego de nunca acabar hasta que los reveses de la historia digan ¡ basta, ya no!. 


jueves, 1 de enero de 2015

MI TÍA "LA PÁJARA PINTA"

MI TÍA  "LA PÁJARA PINTA"

A mi tía Tota, hermana de mi papá la llamaban: "la pájara pinta", ¿saben porqué? por su costumbre pícara o manía, de embadurnar todo o cualquier cosa que tuviera delante, así sea una pared, un picaporte, una silla , una taza, un chupete, etc,etc.
Se apropiaba de todos los lápices de la casa, le sacaba las pinturitas a los chicos, las témperas y los pinceles; si uno se descuidaba, también misteriosamente desaparecían los esmaltes y cosméticos de mis primas. Para colmo era algo sorda y corta de vista, ingenua y torpe; pobre pájara se lo creía todo y cuando por burlarse de ella, le cantaban "anda pájara pintate algo", ella sin chistar, corría rápido a cumplir con lo indicado.
Persona simple y sensible, mi tía era oriunda de un pueblo chico de provincia; de familia numerosa y religiosa no podía evitar terminar sus pinturas con un angelito y si era negro mejor, sí, los angelitos eran su marca registrada y el negrito de alas desplegadas, casi diría su firma. Aquí van algunos  anécdotas: una mañana, el cucharón de madera que mi abuela solía usar para revolver la polenta lo llenó con una pintura amarilla, embadurnada de agua ras, cuyo olor fue imposible de eliminar, por supuesto, tal cucharón no se pudo usar nunca más.
Los delantales de los chicos aparecían pintarrajeados, con manchas de bordes imprecisos, semejando un cuadro surrealista, otras veces eran pintitas como lunares o enormes cintas ondulantes de distintos colores.
MI tío Leandro el esposo, cierta vez para complacerla, le regaló un poster que era una réplica de Juanito Laguna, ya que ella era tan caritativa y parecía un alma en pena, ¡para qué!, ¿les cuento?, claro le encantó y tratándose de un Berni, pensó que se volvería famosa, si lo marcaba con su impronta, y así lo llenó de angelitos negros por los cuatro costados, todos diminutos y en el medio uno enorme, con las alas bien desplegadas y brillantes ojos azules; y ¿ "Juanito Laguna dónde está"?  le preguntaron  "y ahí detrás del ángel, no lo ven", contestaba.
 Mi tía Tota era puro impulso, queriendo engalanar el comedor, cierto día descolgó unas cortinas blancas de finísimo broderi, recién compradas y las coloreó con todos los colores imaginables, los primarios y los compuestos y al final como broche, el angelito negro.
Consternada la familia, decidió guardar celosamente todas las pinturas:los esmaltes y los labiales, las acuarelas y las témperas, pero ¡he aquí la gran sorpresa!  tres días después la pared del living, la que se veía apenas entrando a la casa, apareció manchada de una pintura de dudosa procedencia y ¿qué pasó entonces?, no lo sé; la historia de mi tía Tota, "la pájara pinta", así me la contaron, así la transcribo. 

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...