PARED VERSUS PIEDRA PRECIOSA
¿Saben? juntaron unas cuantas piedras rústicas de allá lejos, traídas de las altas montañas escarpadas, las unieron en forma caprichosa pero firme y me constituyeron en pared; desde ese momento quedé como un intermediario entre un adentro y un afuera, desde adentro escucho risas, a veces llantos, susurros, conversaciones varias o un grito mal habido ; por fuera a veces me moja la lluvia, me siento tiritar de frío, otras veces me bañan los rayos del sol , entonces mi superficie aparece brillante cual una piedra preciosa de color ámbar, otras se desliza sobre mi el arco iris, cuando merma la lluvia resplandece ya el sol y yo sigo aún mojada. Pero ¡qué idea la mía!, casi un pensamiento soberbio, ¿acaso soy una piedra preciosa?, claro más quisiera, pero aquí vienen los chicos del colegio con pinturas y pinceles¡ me van a pintar, van a plasmar murales sobre mi!, van a dejar volar su fantasía.
En verdad no me gusta que me manchen, que me rayen, pero con esto de los chicos sobre mi cuerpo dibujando y pintando, sí seguro que me convertiré en piedra preciosa aunque sea de mentira, pura fantasía.


