UN
ENCUENTRO INESPERADO
El otro día paseando por el
Parque Lezama lo ví, sentado en un banco a la sombra de un palo borracho,
estaba como siempre ensimismado, pensativo - hola Ernesto no podía perderme la
oportunidad de saludarte, ¡cuántos años pasaron de aquél entonces, cuando
juntos investigábamos en el Laboratorio “Madame Curie” de Paris!, - ¡hola Oscar
amigo de probetas y ensayos! -, ambos nos abrazamos riendo a lo loco, ¿te
acordas? a la mañana investigando acerca
de las radiaciones atómicas, y a la noche con los surrealistas y el alcohol
constante llenando nuestras copas, - por supuesto pero… Ernesto ¿qué te pasó
que de golpe te fuiste casi huyendo de Paris? - ¡bah! Es que la ciencia dejó de
interesarme, me pareció insulsa y hasta inmoral, los que estaban ahí casi todos
neuróticos o chiflados, ¡muy
competitivos! -¡jaja! ¿yo también? - bueno vos creo que no tanto, -¿seguiste en
el laboratorio? - todo lo referido a los
electrones, protones me apasiona, de hecho me radiqué en Paris, estoy en Bs As
de paso, vine a dar algunas conferencias, ¿ y vos? -finalmente me dediqué a la literatura y
últimamente también pinto, me relaja , me da paz, me he vuelto contemplativo ,
la naturaleza es maravillosa,. tan
distinta del género humano! -sí, siempre
fuiste un crítico del comportamiento del género hunano y medio sufriente como tal.
-¿Leíste algo mío? – bueno
supe que te dieron varios premios, el Miguel de Cervantes después de Borges,..pero ¡qué
fantástico che te felicito! -gracias,
muchas gracias –y empecé a leer la novela ”Sobre héroes y tumbas” pero te digo la verdad
no la terminé, muy compleja, psicologista, con incesto y todo, ¡qué de amores
extraviados!, Alejandra con su padre y el pobre Martín tan ilusionado; - así que te resultó pesada? -un poco, son seres humanos complejos, extraños, .lo que me encantó fue el “Romance
de la muerte de Juan Lavalle”, con la música y la voz tan melodiosa de Eduardo
Falú
Ernesto se sonrió, -vení demos una vuelta por el parque que la
tarde está hermosa y te invito a una
cerveza, por acá hay muchos barcitos pintorescos - dale vamos
- y al rato, -Oscar ¿ te parece
que tanta violencia y agresividad humana
están impresas en su biología?
-no creo, es la lucha por sobrevivir
-un poco de todo, como se educa, lo que se cuenta y también lo que se
oculta, - dale Ernesto hablemos de
bueyes perdidos ¿te casaste? - si, con
Matilde, ella con apenas 17 años se escapó de la casa y se vino conmigo, más
tarde nos casamos y tuvimos 2 hijos, ¿y vos?
-no ,yo no, circunstancias - y
así charlando recorrimos los senderitos del parque, mientras la tarde declinaba
hacia el azul de la noche, una luna menguante hacía guiños de costado, saludando a las estrellas primeras.
estrellas. -