lunes, 29 de septiembre de 2014

¡Qué Contratiempo!

¡Qué Contratiempo!


Al tiempo, ese gran tirano, nunca le prestó demasiada atención, ¿qué es después de todo?
 un transcurrir sin pausa.
Para ella era un bochorno, ¿quién lo marcaba?, ¿el reloj con su insulso tic tac?, a ella no le importaba tenía su ritmo propio, a veces jugaba a apurarse, pero generalmente se detenía en largas cavilaciones creativas.
 Mientras componía sus personajes y diseñaba sus disfraces, el tiempo transcurría lentamente, fuera del tiempo real, casi como una sombra, ni siquiera era hilo conductor de un principio y un final; al tedioso tiempo que todo lo transforma, lo pisoteaba y lo enviaba de paseo a las alturas. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

RETAZOS DE INFANCIA


                                                                                                            (VARIACIÓN 3)

Ellas adornaron mi infancia, recuerdo cuando me las regalaron, nunca había visto algo igual, ni me imaginé que pudiera existir, ¿las dos en una?, la rubia vestida de celeste con pintitas doradas, la morocha ataviada con una pollera roja con volados y una blusa blanca resplandeciente; entre ellas se ignoraban,la presencia de una no era obstáculo para el despliegue súbito de la otra, ambas ocupaban el mismo pedestal con igual elegancia.
Yo las quise a ambas por igual, no podía pasearme con una sin la otra y según la ocasión, establecía con ellas distintas relaciones; de pronto la rubia era una princesa que en una carroza adornada con piedras preciosas, recorría la comarca en busca de su príncipe azul o bien se convertía en mi amiga más aliada a la que confiaba mis más íntimos secretos.
A la otra la morocha, la convertía en una reina altanera y poderosa cuyos súbditos le debían obediencia ciega, otras en una simple campesina que se entendía con los pájaros y que alegre canturreaba entre los girasoles. Desde las brumas de un pasado  ya lejano pero con fuerte presencia, hoy las rescato con nostalgia, con cariño y a veces me pregunto: ¿qué habrá sido de ellas?, ¿porqué ya no están?, nunca lo supe del todo.                                                                                                                                     

lunes, 15 de septiembre de 2014

UN ROMANCE SINGULAR

  1. Te amo,¿sabes que te amo?, hace tiempo que tu presencia tan cerca mio me aturde, me enardece; no sabía como decírtelo, no me atrevía.
  2.  Ella, que engalanaba la percha con un rosa viejo se tiñó de escarlata, sus puntillas y volados ondularon con un ritmo frenético, pero no contestó se hizo la distraída y adoptó aires de ofendida, mientras su ruedo brillaba con una luz psicodélica; ¡ay, ay! así no querida le dijo el traje azul, me vas a encandilar y no te podré ver, bueno de todos modos te tengo tan cerca,que si quiero extiendo una manga y te puedo acariciar, palpar la finura de tu entramado y si extiendo las dos, sí las dos, te abrazo,¿ves? ya lo estoy haciendo, ¿pero no me dices nada?. Ella seguía impasible, pero de pronto sujeta como estaba a la percha, le gustó sentir ese calor, esa suave presión alrededor de su cintura, hacía tiempo que no le ocurría, quiso acercarse, ¿pero cómo? , haciendo movimientos de rotación casi más se cae de la percha, pero sus tules y encajes que graciosamente se deslizaban por su dorso pudieron envolverlo. "Yo creo que me enamoré de vos," le dijo ella, "es que luces tan bonito cuando lo vistes a él; tu dueño siempre me dice piropos, me acaricia y estruja y yo me siento viva. Sí, juntos uno al lado del otro seremos felices".
Al día siguiente cuando María abrió el placard, vio al traje y su pollera como enredados y plegados extrañamente,"¡qué raro si yo no los colgué así!, Mario tampoco acostumbra, es muy ordenado; la próxima vez los cuelgo  a cada uno, en los extremos opuestos del placard"; pero ¡caramba!, la distancia no fue impedimento; las mangas y las solapas, los volados y las puntillas se expandieron y acercaron cual abrasantes pseudopodios.

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...