lunes, 26 de julio de 2021

CAMINO

CAMINO

Con pasos agigantados por el tiempo mis pies transcurren

Entre sembradíos claroscuros, un camino incierto me conduce

Poblado de estrellas un cielo azul me acompaña

La brisa marina refresca mi rostro y abanica mi cabello

Sentimientos encontrados me invaden

Me sumerjo en el devenir del tiempo

Ignotas distancias me separan

Me aturdo, me distraigo en la vorágine del aquí y el ahora

Siento que me evado de mí, como burbujas que se volatilizan

Sin querer, sin pensar

Tan solo son mis pies que a pasos agigantados

Se pierden en la dócil y fría arena

Y me sigo indagando

 

viernes, 23 de julio de 2021

HISTORIAS

 

HISTORIAS

Un hombre y una mujer sentados en el bar frente a un café compartido; ella lo observa con amorosa sonrisa, hace tiempo que no se veían y finalmente ese encuentro tan deseado se produjo; ella sabe de su mundo interior, exquisito e impenetrable, por eso su mirar entrañable; él es poeta y a veces se abstrae en sus ensueños.

La calidez del bar los abriga, afuera un frío invernal con árboles desnudos y un sol desdibujado por nubes; él observando el edificio de enfrente con la visión de sus ventanas, va pergeñando pequeñas historias a traducir luego, en una novela o cuentos; en la vereda de enfrente un farol de luces apagadas y la melodía de un vals en el recuerdo, cercanos a  ellos del otro lado del vidrio, dos hombres conversando, ambos parecen no ser amigables, uno de ellos de espaldas, en actitud arrogante, con las manos en los bolsillos quizás provocativo, y el otro con mirar socarrón, ¡qué extraño! en el abrigo que éste lleva puesto, se refleja el rostro de ella, de Emilia su amada de siempre, con su postura y parte de una manga de su pullover, Roberto se vuelve a mirarla , y sí la ve toda iluminada,  ¡Ah!  son las jugarretas del sol, piensa y se sonríe pícaro –vamos querida-  le dice,  -ya es hora, aunque nuestros encuentros son cada tanto, siempre te espero y ansío-, salen de la confitería tomados de las manos, el auto ahí estacionado los espera.

lunes, 19 de julio de 2021

EIME

 

EIME

Mi mirada impregnada de la tuya, ¡cuánta alegría, cuánta ternura!.

Un día de hace tantos nos conocimos, te vi nacer en el living de mi casa un 14 de febrero, Día de San Valentín, y nos enamoramos una de la otra; tan pequeñita, cuerpito trémulo, tan negrita, pechito blanco, blancas patitas.  Te llevaron con tu madre nutricia a la que ávida te prendías; cuando luego te tuve, la primera noche ¡cuánto llanto, cuánta congoja!  trepada a la mesa del comedor, en mis brazos te cobijé calmando tu zozobra  y así te dormiste.

Tus ojos marrones de mirar inocente, como asombrados mirando el entorno, se apoyaban en los míos y aún hoy, opacados a todas partes me siguen y me buscan; mi perrita Eime tan vital en loca carrera por la plaza, ”es perrita de circo”, me decían y ahora a los 16, seguimos andando por las cuadras y las calles con paso lento pero firme; cada separación implica luego la alegría del encuentro, y mis caricias despertando tu sonrisa.

 Tu mirar ya no es inocente, sino sabio de tantas cosas aprendidas, todo un lenguaje del entorno; amante de la música, del sol y también de la luna;  te nombré Eime sin saber su significado, fue un nombre inventado, como un sonido apacible de oír, una palabra dulce de pronunciar.

Como antes, como ahora, como siempre te sigo con la mirada y tú como suspendida en la mía siempre me buscas, son tus ojos ensamblados en los míos y se da el mutuo encuentro.

sábado, 10 de julio de 2021

LA CASA DE ATRÁS

LA CASA DE ATRÁS

Me encuentro de paseo en  Amsterdam, Holanda, y cómo no visitar la Casa de Ana Frank, si siempre me impactó la valentía y sensibilidad de esta adolescente de escasos 13 años, cuando confinada en la llamada Casa de Atrás, escribió su famoso diario.

Temblando de emoción, desde la puerta de la casa observo su interior, todo está en penumbras, de repente al fondo, a la derecha se enciende una luz y aparece ella con su rostro angelical, su mirada candorosa y alegre; sentada frente a una mesita con un cuaderno y a punto de escribir, me dice- todo está bien, adelante-, no lo puedo creer ¿acaso es ella?,- pero si está muerta ya hace tanto tiempo,- como si adivinara mi pensamiento me contesta- sí soy yo, muerta, pero viva y aquí está mi manuscrito- sí ya veo ¿ y qué era lo que escribías?- acerca de mi familia, de mi papá tan amoroso que siempre me daba todos los gustos, este cuaderno de tapas rojas y azules me lo regaló él; de mi mamá que parece estar en las nubes y con la que a veces me peleo y también de mi hermana mayor Margot; como es obediente y tan delicada siempre me comparan con ella ¡me da bronca! -¿y vos cómo sos?- yo soy divertida, impulsiva, tengo amigas y también un amigo, casi mi novio- ¿ah sí , quién es?- Peter, tiene 3 años más que yo y desde hace un tiempo  vive aquí con nosotros, vino con sus padres; también un dentista amigo de mi papá está acá, a ese no lo soporto, aunque al principio me resultó divertido- y se me queda mirando sonriendo.

Decime Ana , pero también escribiste otras cosas- por supuesto, de cómo me sentía yo, encerrada sin poder salir, porque afuera nos perseguían y mataban nada más que por ser judíos, cuando nos descubrieron me llevaron a un campo de concentración, me desnudaron, me raparon, estuve desnutrida y finalmente me enfermé;  por suerte estaba con mi hermana, a mis padres no los vi más-

Mi corazón latía a prisa, de rabia, de impotencia; Ana con ese gesto suyo tan particular continuó,- no te aflijas también escribí sobre la buena gente, amigos de mi papá que nos ayudaron a sobrevivir, nos traían comida y todo lo necesario, también velaban por nuestra seguridad-  ¡ qué bueno Ana!, - pero lo más importante plasmado en este cuaderno para mí, en aquel entonces, eran mis sentimientos, mis sensaciones, estuve en esta casa 2 años y pronto iba a cumplir 15 , tenía tantas ilusiones, tantas esperanzas, siempre me gustó escribir, de hecho tengo algunos cuentos y pensaba al finalizar la guerra, escribir novelas y publicarlas- y allí se quedó mirando como en la lejanía,- ¿sabes Ana?, yo también escribo, siempre me gustó hacerlo, cuando cursaba 6to. grado de la primaria, pensaba ingresar a la Facultad de Filosofía y Letras, pero luego mi destino fue otro- volvió su carita triste pero sonriente hacia mí – sí pero estás acá en mi casa de entonces, en cambio yo me morí de tifus a los 15 años,  justo 2 meses antes de que nos rescataran los aliados,  el 15 de abril de 1945; casi un mes después, el 8 de mayo terminaba la guerra- ¡qué horror Ana!,- la luz se apagó, y otra vez quedé en penumbras,  sobrecogida de angustia salí a la calle, sentí que el frescor de la noche que se avecinaba, calmaba mi espíritu y ávida aspiré el perfume tan tenue de los tulipanes.

 

 

ENCUENTRO

ENCUENTRO

 

Milonguita pizpireta y coqueta atisbaba de reojo

Tanguito serio y compadrito la ojeaba desde lejos

De repente en la pista se encontraron

Y fue un suave vaivén apenas insinuado

Las mejillas se juntaron

 Un brazo firme la sostuvo

Una mano cálida acarició su espalda desnuda, se sintió vibrar

En sus fragancias se descubrieron

 Delicada bergamota ella menta picante él

Y fue un mareo de sensaciones

La noche tibia plagada de susurros

La música cálida y acompasada los condujo al embrujo

Sus  labios se juntaron en apenas un roce

 Y sus cuerpos se estrecharon aún más

Ella con cortes y quebradas

 Semejaba un junco agitado por suave brisa

Ël  se deslizaba apenas,  la mirada fija en un preciso deseo

Arrumacos, zancadillas, firuletes de piernas entrecruzadas

Fueron in  crescendo a  un clima ideal

Ya  ellos en la pista casi desierta

Semejaban  una cadena engarzada

Mientras  las notas y una voz entonaban

“El día que me quieras, la rosa que engalanas se vestirá de fiesta”….

 

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...