PERDIDO ENTRE LÍNEAS
Estoy aquí
entre líneas semejante a escalones, puedo subirlos de a uno de a dos o de a
cuatro, cuando llego arriba me topo con un borde, me enderezo, lo quiero
saltar, pero no, ahí termina, extiendo los dedos pero ellos resbalan
desoladamente, miro a los lados, más bordes que se recortan y me limitan; me
estoy angustiando ¿qué puedo hacer?, para no desvariar y entretenerme un rato,
me deslizo por las líneas como escalones, ora saltando, ora bajando de espaldas,
a veces sentado arrastrando la cola, con las manos firmemente apoyadas, pero
¡oh! Sorpresa abajo también hay un borde, más firme que el de arriba, parece
recubierto con una esterilla metálica, ¿y ahora qué?; en mi desesperación trato
de rodar y entonces las líneas como escalones, me golpean la espalda, pero no
me importa, me abrazo fuerte, me digo que me quiero mucho y lo vuelvo a
intentar, veo que no pasa nada, estoy aquí como muerto en vida sí, la vida
marca límites, pero yo quiero recorrerla para ser feliz, y aquí estoy como
atrapado ¿qué puedo hacer? ¡ no deseo esto para mí! De pronto miré hacia arriba
y vi un espacio no alineado, podría escapar por ahí, junté fuerzas, elevé los
brazos y las piernas pero, pesado volví a caer, grité, pedí socorro, cuando de
repente escuché una voz chiquita que salía de la hoja del cuaderno –“Tenés una
forma, tomá te presto un lápiz, podes escribir dibujar, plasmar tus deseos, tus
emociones aquí entre las líneas; el cuaderno te va a escuchar, te va albergar y
también a través de él te van a conocer, te van a querer, ya ves no todo está
perdido vale la pena el intento”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario