sábado, 24 de febrero de 2018

BESOS FURTIVOS

BESOS FURTIVOS

La primavera con todos sus coloridos y aromas estaba en su apogeo; a ella le pesaba su soledad, aún con la lectura que siempre la acompañaba.

Sentada en la terraza del hotel observaba los edificios a su alrededor, a lo lejos el río diáfano que se resolvía en suave espuma y allá abajo los transeúntes y los autos que semejaban un mundo en miniatura.

Cierto desasosiego la embargaba..."¿porqué siempre el encuentro y el desencuentro en mi vida, porqué siempre con mis anhelos frustrados?; ya no quiero andar sola por los caminos, necesito de alguien que me quiera, estoy ávida de caricias y ternuras", y mientras así pensaba sus ojos se posaron en un hombre que atento la observaba.

 Su porte era elegante, sus ojos color caramelo la penetraban, como en un éxtasis no podía dejar de mirarlo,; él parecía hacerle señas de acercarse, de compartir la mesa, entonces ella como de costumbre se hizo la desentendida, se replegó sobre sí misma pero con el rabillo del ojo lo espiaba, cuando nuevamente sus ojos se encontraron, él le tiró un beso con los labios, con su mirar, con todo su cuerpo; ella escandalizada presurosa se levantó, aunque en sus labios sentía el sabor, el aroma de ese beso apasionado y en verdad tan deseado.


jueves, 15 de febrero de 2018

PURA APARIENCIA

PURA APARIENCIA

Qué buena persona Guillermo,siempre con una sonrisa en los labios, tan atento, tan solícito, queriendo solucionar cualquier problema y qué bien informado, para todo tiene respuesta, en la oficina lo consultan a menudo; también tiene presente los cumpleaños de todos y cómo sabe halagar.

Sin embargo Guillermo no es feliz, parado frente al espejo con esa sonrisa un poco tonta que siempre lo acompaña, no puede evitar que se transforme en un rictus amargo; si se mira para adentro se ve melancólico, desganado, con una profunda trisreza que lo carcome, si supieran quien realmente es, más que temerle lo odiarían; un grito interior lo desgarra, "yo me hice eco de la causa con fervor, con pasión; como piloto de avión participé en los vuelos de la muerte, ¿a cuántos tiramos al mar?, ya perdí la cuenta, cerraba la cabina, los ojos , los oídos para no ver no escuchar.

Acaso ¿me sentía, me siento culpable? aún no lo sé, aún me lo cuestiono, ¿era una causa justa?, ¿seré un psicópata? yo creía, no sabía, me sentía un patriota, ¡qué lavado de cerebro el mío!; cierto día no pude más y me escapé.

Ahora uso un disfraz de gentleman, pero en el fondo soy una basura", doblegado por el dolor fue cayendo frente al espejo, sentía por su imágen el mayor de los desprecios.  


MELODRAMA ACOMPASADO

MELODRAMA ACOMPASADO 
La había conocido en una tanguería allá por el barrio de Boedo, sentada a una mesa con otras dos minas no paraban de conversar y reír, pero sin perder de vista la ocasión de bailar, cuando sus ojos se encontraron se sintió turbado cual un relámpago, la invitó a bailar y al instante se deslizaban ambos al compás del dos por cuatro dibujando ochos y quebradas, mejilla con mejilla en un suave apretón; el cantor entonaba: "yo no quiero la historia de siempre vivir un momento y luego morir".
Ambos esperaban ansiosos el fin de semana, al principio fue por el placer de bailar, pero luego de a poco entre ambos se instaló la pasión; apenas sabían de sus nombres: Alberto y María, lo demás no importaba; él era un seductor profesional, pero esta vez se sintió atrapado.
Los domingos para María eran días especiales, "voy a su encuentro, qué placer" pensaba, "pero no sé nada de él, no importa, tantas ilusiones rotas que ya no quiero sufrir, ya no" .
Los encuentros se hicieron más frecuentes. vivieron un amor intenso pero breve, de pronto  no lo vio más en la milonga; se sintió esclava del teléfono mudo de llamadas, otra vez la vida se ensañó con ella.
Alberto reiteradamente la soñaba, la veía acongojada, con su maquillaje corrido de tanto llorar, parecía una pinturita, no obstante seguía siendo hermosa, con su larga cabellera azabache coronando su espalda; sentía sobre sí su mirada de azul profundo acusándolo, pero él siempre había estado solo con su bohemia a cuestas, era su modo de andar por la vida.
En uno de sus sueños la vio paseando por la casa, en el balcón conversando con las plantas, en su cama acostada a su lado, entonces intentaba un abrazo, pero su cuerpo siempre se esfumaba; acosado por la angustia se sintió caer en un profundo pozo y que al final algo mullido lo atajaba y sostenía; se despertó sobresaltado, con los ojos desorbitados se vio sentado en la cama cobijado en su colchón vacío de sábanas, solo cubierto por una vieja y descolorida frazada.
 Solía dormir de costado doblado sobre si mismo, casi en posición fetal; con el cuerpo dolido se levantó tembloroso y caminó hacia el teléfono, aún dudaba cuando su mano levantó el auricular, pero su corazón le susurraba: "esta vez sí", al escuchar la voz querida diciendo "hola, simplemente contestó"soy yo"..
  

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...