sábado, 10 de julio de 2021

HOY COMO AYER

 

HOY COMO AYER

Surcos del tiempo en su rostro sonriente

 con los ojos cerrados se remonta a su infancia feliz

 la imagen de su hermano en el espejo reflejada,

 mocito compadrito de pantalón largo

y ella misma, enmarcarse el rostro con boinas y sombreros era su obsesión

con maquillaje  multicolor cubría su rostro adolescente

un aire de misterio era la nota que buscaba

época dorada del tango, vestía ropas extravagantes

vestidos ajustados que realzaban su atrayente figura

largos tajos dejaban al descubierto la audacia del baile

con sus tacos aguja el espacio todo le pertenecía

el muchacho del Abasto cantaba y las grandes orquestas se sucedían

 noches de milonga, siempre el mismo disfraz

calidez, romanticismo, pasión y traición,

pero ellos siempre fueron en el abrazo un solo corazón

 vieja amistad que se trocó en amor

 la vida transcurría y ellos sin noción

 ya peinaban relucientes canas

cuando cierto día mirándose a los ojos

y con las frentes apoyadas uno en el otro

se declararon su amor

mientras desde la pared el viejo reloj

 cantaba las campanadas de las 12 y 30  hs

en la calle, parada frente a la reja de la ventana

una niña pobretona de mirada penetrante

 espiaba la escena, con una muñeca de trapo

apretujada sobre su corazón

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...