DESAMOR
Yo vivo en el norte, él en el sur, en verdad no queda muy lejos; respondiendo a las coordenadas establecidas, apenas cruzando la calle cinco cuadras más allá, está su casa .
Pensar que nos queríamos, nuestro amor era muy desparejo, nos veíamos cada tanto así como de pasada, quizás por cercanía o tiempo libre, no sé. Y ahora como dice el tango aquél, parecemos dos extraños, casi enemigos; pero, ¿cómo empezó todo?.
Sí, las gentes de este pequeño pueblo de provincia que se entretienen fabulando: que yo,.... que él...., nos somos infieles, ¡ah! las envidias de siempre. Y así de a poco, la duda de las mentiras verdaderas y viceversa se instaló entre ambos, la incertidumbre se acompañó de angustia, y los momentos de amor se trastocaron en rabia, desdén.
Sí, las gentes de este pequeño pueblo de provincia que se entretienen fabulando: que yo,.... que él...., nos somos infieles, ¡ah! las envidias de siempre. Y así de a poco, la duda de las mentiras verdaderas y viceversa se instaló entre ambos, la incertidumbre se acompañó de angustia, y los momentos de amor se trastocaron en rabia, desdén.
En verdad ¿será mi enemigo, o simplemente es un juego de a dos de lo que ya no puede ser?.
¿Acaso es cierto que el reverso del amor es el odio?, a veces pienso, que me gustaría reencontrarme con el anverso, no sé él.
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