"LAS IDEAS NO SE MATAN"
Periódicamente se sucedían sus pesadillas, se oía gritar en sueños: ¡basta ya, no me torturen más!, sólo sé que me llamo Francisco, ¡ay,ay!; finalmente los sollozos lo despertaban y era un incorporarse brusco en la cama con los ojos desorbitados, en ellos reflejados el miedo y la angustia;bañado en sudor las manos frías se acostaba nuevamente, la noche aún no había terminado, pero su larga noche de insomnio recién comenzaba.Francisco sabía que se llamaba así, porque en sus pesadillas lo invocaba y también así lo nombraban casi a cada rato cuando el día clareaba; sin embargo él no se reconocía, con la mirada ida se sentía un ser anónimo, perdido en el tiempo, sin registro de su pasado y un presente casi ignorado; a veces divagaba con palabras sueltas y volvía a gritar: ¡no, no yo no sé nada!, ¡ay me duele me están quemando! ; se acompañaba de gestos y movimientos estereotipados y volvía a caer como en un sopor. Padece una amnesia post traumática, había diagnosticado el médico, puede que las sesiones de terapia le ayuden a recuperarse.
Cada tarde cuando Luciana entraba en la habitación, el rostro de Francisco se iluminaba, lo que al principio fue temor rechazo, se convirtió de a poco en una necesidad, esperaba esa hora del día con ansiedad, con una alegría incipiente, porque con ella se divertía; jugaban a dígalo con mímica y entonces se imitaban e inventaban personajes, todo con gestos y mo vimientos corporales, la voz estaba excluida; luego fueron trazos y pinturas que del negro oscuro y compacto de a poco se fueron aclarando, con el verde, el celeste y finalmente ¡ el sol con un amarillo reluciente!; allí Francisco por primera vez lanzó una carcajada, todo él se transformó, surgió la palabra y fue un torbellino, una catarata, al principio nombró los objetos cercanos, a sí mismo y a ella a Luciana, pero luego:" no sé quien soy, ni de donde vengo, sólo te conozco a vos ". Una tarde ella le propuso: "juguemos a los recuerdos, por ejemplo cuando era chica me pasó tal cosa y ¿a vos?", "pero sí" se rió él , "de eso claro que me acuerdo, de mi mamá en el patio siempre trabajando,....cocinando, de mi padre que me regalaba libros,y también de mi escuelita,...... la veo con su escudo frente a la puerta y la bandera ondeando al fondo del patio, los bancos del grado, la buena de mi maestra de primero, la mala de tercero ".......; Francisco palidecío, un temblor recorrió su cuerpo y su mirada se oscureció, -"¿que pasa Francisco"?- y después de una pausa, "es que no sé quién soy, ¿alguna vez sabré?"- "sí claro que sí, mañana seguimos con el juego, ahora si querés palabras cruzadas o jugamos a las cartas".
Cierto día hojeando diarios a los que inconscientemente evitaba, leyó nombres que le resultaron familiares,cuando le contó a Luciana , ella le instó a seguir, "sí los conociste", Francisco comenzó a balbucear: "con cigarrillos me quemaron, ¡ay, ay! mi cuerpo chamuscado,....no podía orinar Luciana y con la picana eléctrica pegaba saltos hasta el techo, un día tuve convulsiones,... fue espantoso quedé destruido" ; se le quebró la voz, "ahora recuerdo todo:en mi casa pasada la medianoche golpearon la puerta, ella abrió , escuché que decía no. mi esposo no está, la apartaron de un golpe, tropezó y cayó, estaba embarazada ya casi a punto de parir, como un loco salté de la cama., ¡no la toquen por favor!; me sacaron a los empujones, yo trataba de desprenderme de esos brazos que parecían tenazas, grité ,¡ no somos terroristas, las ideas no se matan!; de ella y de mi hijo por nacer no supe más nada.
¡Luciana recuperé la memoria!,....pero si yo no quería saber"; Francisco con la cabeza entre los brazos lloraba quedo, Luciana con suavidad le acariciaba los cabellos, el silencio entre los dos fue el protagonista.
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