EL MUCHACHO Y LA JOVATA
Afuera el viento se arremolinaba cual un demonio, y era un revoltijo de diversos objetos lanzados por el aire, la lluvia intensa y el desborde de los arroyos cercanos anegaban las calles, los pocos autos que habían quedado a la intemperie, se deslizaban dando tumbos con un dudoso equilibrio, los escasos transeúntes apenas podían con sus paraguas que se cerraban y abrían con fuertes coletazos, otros sin protección alguna estaban a merced del temporal y el intenso frío que entumecía los huesos.Pero él finalmente estaba a salvo en la vieja pensión, era el eterno desocupado, según decía se las pasaba buscando trabajo no importa cual , con tal de tener un techo que lo albergue, una sopa caliente que abrigue sus entrañas y ¡ah! lo más anhelado, el humeante café con cuyo aroma se embelesaba siempre; pero últimamente sentía su vida vana, a cada rato la dueña de la pensión que él llamaba jovata, lo amenazaba con echarlo si seguía sin pagar el alquiler, la deuda se acumulaba y él se sentía impotente; a medida que avanzaba la estación invernal el frío se hacía más penetrante; varias veces casi a hurtadillas se había introducido en la pensión y llegado a su habitación sin ser visto, pero cierta vez ella lo pescó: fuertes golpes resonaron en la puerta y una voz estentórea lo despertó, con súplicas y promesas mediante le permitió quedarse; de pronto recordó las veces que en busca de cierto calor de hogar y su idolatrado café, había recorrido distintos bares y sentado cerca de la puerta, para en cierto momento poder escapar sin pagar, se sentía un miserable, y entonces........ ¿porqué no?
La jovata era una fornida matrona, con el pelo teñido de un rojo caoba, ojos que parecían echar llamaradas y más aún cuando se enojaba, voz chillona, ademanes bruscos, pero también de amplio pecho maternal; parada frente a él la empezó a ver de otra manera, quizás esa fuera la solución, ella que lo observaba con los ojos entornados, pareció comprender, y una pícara sonrisa se dibujó en su rostro pleno, el pacto estaba sellado.
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