Milonguita pizpireta y coqueta atisbaba de reojo
Tanguito serio y compadrito la ojeaba desde lejos
De repente en la pista se encontraron
Y fue un suave vaivén apenas insinuado
Las mejillas se juntaron, un brazo firme la sostuvo
Una mano cálida acarició su espalda desnuda, se sintió vibrar
En sus fragancias se descubrieron
Delicada bergamota ella menta picante él
Y fue un mareo de sensaciones
La noche tibia plagada de susurros
La música cálida y acompasada los condujo al embrujo
Sus labios se juntaron en apenas un roce
Sus cuerpos se estrecharon aún más
Ella con cortes y quebradas
Semejaba un junco agitado por suave brisa
Ël se deslizaba apenas la mirada fija en un preciso deseo
Arrumacos, zancadillas, firuletes de piernas entrecruzadas
Fueron in crescendo a un clima ideal
Ya ellos en la pista casi desierta
Semejaban una cadena engarzada
Mientras las notas y una voz entonaban
“El día que me quieras, la rosa que engalanas se vestirá de fiesta”….
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