YO
LE HABÍA PUESTO EL NOMBRE DE TILO MONSTRUO
Yo le había puesto el nombre
de Tilo “Monstruo”, el pobre crecía en el fondo de mi casa, era esbelto orlado
de flores amarillas de intenso aroma;
aún no sé porqué lo llamé así, quizás por la aspereza de sus enormes hojas,
cuando la angustia me atormentaba yo corría a abrazarme a su tronco tan cálido,
y le contaba de mis miedos y pesares, parecía escucharme, pues al rato ya me
sentía mejor, más relajada.
En un tiempo yo era una
persona vital, siempre con proyectos, y segura de si misma, más luego por
distintas circunstancias, como ser: la partida de una amiga, falsas promesas,
un amor negado, me fui transformando y llegué a estar ansiosa, con mal dormir y
noctámbula, sufría de pesadillas absurdas y me despertaba sobresaltada a mirar
el reloj, parecía que las horas no
transcurrían nunca..
Mi amiga Irene me decía, el
tilo es bienhechor, bebe de sus flores, vas a recuperar tu dormir sereno, al principio me negaba, no quería dañar a mi
tilo tan amado, pero finalmente cierta noche me decidí, corté un racimo de sus
delicadas flores y me preparé una Infusión, con la taza humeante en mis manos,
,ME PROPUSE RECUPERAR MI VIEJO YO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario