El tren tras las vías, allí lejos se insinuaba
Con su fuerte pitar avasallando el puente, y yo que me sentía devorada
Me recuerdo tempranera de blanco delantal, en las frías mañanas con escarcha
Las aulas pequeñas y sus amorosos pupitres, su aroma tan penetrante
Me embarga la emoción
Los muchachos de la esquina, barritas nocturnas, inocentes y festivas
Los piropos y el sonrojo al pasar, ¡era todo tan misterioso!
Y la incógnita de la otra escuela?, con sus absurdas exigencias
Cuellito blanco, largo delantal, las rodillas no!, a la media pierna sí
El patio enorme y las risas a granel, ¡ tantas ilusiones y sueños!
Ideales de adolescente
Recuerdo mi primer baile, los asaltos, con el rock and roll emergiendo
Frankie laine, Elvis Presly, el romanticismo de Nat King Cole
Recuerdo tus ojos verde mar, tu nombre apenas, ¿acaso Rubén?
Recuerdos dorados, tan lejanos y queridos
La camarita aún no existía, no era habitual fotos y más fotos
Solo el fuerte deseo de retener esas imágines
En las huellas de la memoria.
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