¡ES cierto ese soy yo!, sí, me escapé de mi tierra tan inhóspita, tan revuelta, mi familia toda fue diezmada, me quedé solo a la deriva, no quise ser un refugiado más, vivir con angustia y en la miseria, caminé hacia el puerto y abordé ese barco que se dirigía a la América, ¿quizás el paraíso?; me escondí en la bodega , me alimentaba de los restos de comida que allí se amontonaban, eran verdaderos manjares, y abundantes, así pude llegar sano y salvo al país que me hospeda; fue pasando el tiempo, pude trabajar, estudiar, soy un hombre digno ,y he aquí que abro el diario, y me encuentro con el relato del chico polizón y mi retrato de aquel entonces.
¿Pero cómo lo supieron, cómo fue posible?, ¿ acaso las camaritas ocultas, aún en el subsuelo del barco me delataron? ; pero este es nada más, que un cuento real y fantasioso a la vez, pues de aquellos 16 años juveniles, ahora ya pinto canas y para mis nietos soy su abu querido.
Les mostraré la foto con mi rostro azorado ; ”Susi, Oscarcito vengan, miren esta foto ¿les gusta?”, la miraron curiosos,--Susi_”ese chico parece asustado ¿qué le pasa?” Oscarcito ¡“qué feo!”—“jaja, ese chico soy yo, les contaré mi historia”; ellos me escucharon con los ojitos grandes, estupefactos, no volaba una mosca, me sentí como un príncipe resucitado, sonreí para mis adentros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario