domingo, 1 de septiembre de 2019

SIN LÍMITES

SIN LÍMITES

Estoy en un prado verde amarillo, en lontananza el horizonte parece confundirse con el cielo, que de a ratos semeja un río manso; lejos del mundanal ruido y de las angustias cotidianas respiro paz, bienestar, tengo una sensación de libertad infinita.

Aquí en medio de este natural esplendor, nadie me apura, nadie me llora, nadie me estruja, ni me interroga; la mente se aquieta, me detengo ante los murmullos solapados del entorno y me parece oir el leve chasquido de las hojas onduladas por el viento, el trinar de un pájaro que altivo posado en la rama de un árbol, le manda mensajes de amor a una potencial compañera.

Tanta quietud me adormece, entonces me veo bailando entre serpentinas rojas y blancas, volar muy alto aferrada fuertemente a los bordes de una alfombra persa, tengo puesto un antifaz y miro hacia abajo; a un lado veo campesinos con ropa mísera, carretas arrastradas por bueyes, vacas y burros circulan por los mismos pasos, se rozan, comerciantes pregonando sus mercancías; alguién impulsa un organillo, se escucha una música monoacorde, simple pero alegre.  Miro por el otro extremo y me parece sobrevolar París con sus museos, sus boulevards, la Torre Eifel, sus calles repletas de autos, las bocas del subte despidiendo una muchedumbre que se desplaza ora rápido, ora se detiene pero siempre ansiosa por llegar, ¿llegar adónde?; así con estos dos paisajes tan disímiles me parece ver ensamblados distintos momentos de la historia en su devenir.

De pronto la alfombra pareció moverse peligrosamente, me sobresalté y rápido me senté sí, me había quedado dormida en plena campiña amparada por la sombra de un árbol y tuve un sueño extraño por cierto, transpirada me incorporé y eché a caminar sin rumbo, aún quería abarcarlo todo; ya el sol gastaba sus últimos rayos, me llegaba el sonar cantarino de un riacho que, pensé estaría cerca y hacia allí me dirigí para refrescarme y emprender la vuelta.

Sí, fue un día especial para mi, un disfruté en plena libertad, un baño de energía a mi espíritu. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL ARTE NO INTERROGA

  EL ARTE NO INTERROGA Lenguaje teatral en un rostro impávido; manos artísticas lo transforman, de un blanco aterciopelado va virando a lo...