METAMORFOSIS
Fany se miró esa mañana en el espejo y se sintió extraña: tan largas sus piernas, tan largo su cuello, también flacos y largos pendían sus brazos a los lados del cuerpo; sí, había crecido un montón, a través de la blusa asomando incipientes, unos pezones dolorosos al tacto, "pronto tendré que usar corpiño pensó, se miró de costado, se sonrió, se vió bonita con su pequeña nariz recta, sus grandes ojos almendrados color caramelo y su cabello castaño, fino, lacio; cuantos proyectos en esa cabecita apenas asomando al mundo de los adultos.
Su madre la observaba de lejos con una sonrisa y a la vez con nostalgia,"me cuesta creer, mi hija ya adolescente pero ¡qué tan rápido!;, sí pasaron años desde que la tuve por primera vez en mis brazos y todo lo demás: el jardin y la escuela, el apagar velitas y cantar cumpleaños feliz, las alternancias de salud y enfermedad, tantos desvelos, tantas alegrías, y ahora unos años más y se irá por otro camino de la vida; ¿se alejará de mi con sus anhelos, alegrias y frustraciones?".
. Se le nubló la vista, se humedecieron sus ojos "no la puedo retener, al contrario, señalarle el camino para mejor ser, para que se realice como persona en forma plena".
Lidia entró a la habitación -hola Fany qué tal, cómo te fue en la escuela? -hola mami pansaba que me gustaría ser campeona en gimnasia artística para ir a las olimpíadas y así viajar por todo el mundo y lo más sería ir a Alaska, viajar en trineo por la nieve- pero ¿cómo no era que lo que más te gustaba era dibujar y pintar?- sí también quiero ser modelista de ropa o decoradora de interiores.
Lidia no pudo menos que reírse- sí claro bailarina, actriz, lo queres abarcar todo; ¿pero que te parece si comemos algo y después salimos a tomar un helado? -sí mamá dale, la noche se presenta hermosa y mañana no tenemos que levantarnos temprano; madre e hija salieron abrazadas de la habitación, tenían un proyecto en común.
Más tarde mientras Fany plácida dormía, Lidia desvelada pensaba: el tiempo interno, ese ser diminuto que nos marca, que nos rige, que nos transforma sin piedad, ese tiempo que se precede de otro tiempo que en algún momento deviene a la vida y se estira y es más de lo mismo, hasta desenvolverse en un ser humano. Y transcurren las etapas insoslayables . desde el bebé tan indefenso que sin un otro no es, hasta el anciano vulnerable que llega a ser.
Todo transcurre como llevado por un hilo conductor y que en escencia es el mismo, lo reconozco en mi hija, en mi fuero interno con mi yo transcurriendo a pesar de todo, así pensando al rato es qiedó profundamente dormida
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