lunes, 29 de septiembre de 2014

¡Qué Contratiempo!

¡Qué Contratiempo!


Al tiempo, ese gran tirano, nunca le prestó demasiada atención, ¿qué es después de todo?
 un transcurrir sin pausa.
Para ella era un bochorno, ¿quién lo marcaba?, ¿el reloj con su insulso tic tac?, a ella no le importaba tenía su ritmo propio, a veces jugaba a apurarse, pero generalmente se detenía en largas cavilaciones creativas.
 Mientras componía sus personajes y diseñaba sus disfraces, el tiempo transcurría lentamente, fuera del tiempo real, casi como una sombra, ni siquiera era hilo conductor de un principio y un final; al tedioso tiempo que todo lo transforma, lo pisoteaba y lo enviaba de paseo a las alturas. 

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