HISTORIA CON UNA BOMBACHA
Anabel ya se había habituado a deambular por doquier, a dormir en la entradita de cualquier edificio, a soportar los avatares de los cambios climáticos; su cuerpo sufrido a tolerar a veces el hambre, las frutas amontonadas en los cajones, que las verdulerías desechaban, aunque en mal estado calmaban su languidez.
A veces pernoctaba en el sótano de un local abandonado, en especial las noches muy frías o de lluvia intensa, era su escondite, que él consideraba como su hermosa casa a la cual, llevaba diferentes objetos desde....un colchón abandonado hasta una cocinita en desuso, desde utencillos de cocina a prendas de vestir, una frazada rotosa y hasta un viejo sillón hallado en medio de la calzada; por suerte se daba bastante maña para recomponer y darle buen uso a lo que encontraba. Cierto día revolviendo un tacho de basura,encontró una bombacha, prenda que le fascinaba pero que a la vez lo angustiaba, se quedó mirándola, le parecía hermosa; era de encaje, color del tiempo, ¿porqué estaba ahí?, acaso ¿se tiró por error o adrede?, su dueña, ¿ habría sido una muchacha esbelta o una mujer ya madura?; enseguida la recordó a Marisa, ¿la había querido? sí claro pero no pudo amarla, su drama era precisamente la bombacha, , pues cada vez que ella la retiraba de su cuerpo, él sentía que lo invadía la angustia, atónito se quedaba mirando su pubis delicado, la curva suave de su vientre, el pequeño pliegue de su ombligo, entonces con gran desazón sentía como una parálisis, su deseo se esfumaba. Anabel no podía comprender, la miraba con amargura y avergonzado parecía pedirle perdón; ella a veces reaccionaba con ira, con reproches, otras lloraba quedamente, frustrada y herida en su amor propio; esta escena y repetida se deslizó ante sus ojos, mientras cual un objeto fetiche apretaba la bombacha tiernamente sobre su corazón.
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